jueves, 7 de septiembre de 2017

Historiografiando



Como quiera que sea y por lo que quiera que sea, la vida es una caja de sorpresas, más grandes o más pequeñas.

Mediante lo que llamamos educación y formación, tratamos de pertrecharnos, equiparnos o armarnos ante lo que venga, pensando en las susodichas sorpresas. Y si viene una moda nueva, aquí y allá surgen cursos, seminarios, conferencias y congresos. Si se presenta una contingencia que altera los planes, también cursos. Etc.

Esto es una forma de reconocer nuestra ignorancia, ¿cierto?, y la reconocemos de continuo, más o menos explícitamente, incluso sin acudir a la formación reglada o certificada. Un sencillo medio es, por ejemplo, todo aquello que leemos, escuchamos o sobre lo que conversamos para estar informados.

Pero ocurre que también a menudo actuamos sin tener en cuenta esta ignorancia, o mejor dicho, parece que actuamos sin acordarnos ni de nuestra ignorancia ni de nuestra formación. Es que, si el día a día concede tan pequeño margen de reacción casi siempre, ¿quién es capaz de recordar esta o aquella clase, o a este o aquel profesor, asesor, escritor o conferenciante y sus sabias enseñanzas?

Entonces, para prevenir o solucionar las consecuencias de posibles reacciones equivocadas o perjudiciales, contamos además con el orden, con la autoridad. Un jefe o un directivo o un presidente vienen a uniformar y guiar el comportamiento de todos, ¡pero todo no puede uniformarse, todo todo no entra en las previsiones que hacemos y podemos hacer, el o la jefe no pueden estar presentes para guiar todos los detalles!

Otras veces, raras veces, aparece la rara avis de la especie líder constructivo. Una rara avis que guía y une, y también convoca los “resortes” de las personas para que actúen con notable acierto. En cuanto el líder se va, esa mayor facilidad de funcionamiento se pierde.

Gracias a la noción de ‘orden’ y de su contraria ‘desorden’, también comprendemos que errores y resultados perjudiciales lo son tanto en función de la persona que actúa como en función del conjunto de las personas que en ese momento nos encontramos “bajo el mismo techo” organizativo.

Sea una organización empresarial, educativa, no gubernamental, deportiva, etc., a todas las organizaciones les cuadra ser clasificadas como “empresas”, en el sentido etimológico y en el sentido real: todas tienen en común que son desarrolladas por personas y que deben administrar unos bienes y satisfacer una finalidad —o propósito, que es el significado etimológico de ‘empresa’—.

Las ciencias de empresa nos sirven para desarrollar cada parcela de la vida empresarial, ya que necesitamos conocimientos acerca de las finanzas, la administración general, los procesos y procedimientos de trabajo, la organización humana, etc. Y además de estos saberes sobre lo organizativo o colectivo, necesitamos los relacionados específicamente con nuestra actividad, sea construir autobuses o productos muy pequeños.

Toda esta miríada de elementos organizativos y personales, o colectivos e individuales, pueden superponerse al albur o dando por supuesto el orden convencional jerárquico y de “ordeno y mando”, o bien sobre un patrón organizativo: patrón o plantilla o cultura o estructura o modelo organizativo.

Un modelo organizativo dice cómo nos situamos las personas dentro del todo que es una organización y cómo actuamos como parte de esta.

Un modelo de actividad o empresa dice qué hacemos para dar contenido al lugar que nos corresponde y desde el mismo.

Un modelo financiero dice específicamente cómo ingresa y gasta una organización según su actividad y sus miembros; en definitiva, cómo subsiste la organización en nuestra economía y sociedad de mercado.



Modelo Irizar NER (Nuevo Estilo de Relaciones)

La cultura de Irizar se ha resumido gráficamente en una flecha multicolor hecha de 14 casillas: 13 elementos que constituyen el NER y 1 elemento que es su consecuencia natural. Es el esquema que ha guiado tantas charlas, en especial durante la etapa de la gerencia de Saratxaga, ante las personas que se interesaban por aquello que se llamó, entre otros nombres, “milagro Irizar”.

Concluida su gerencia de 14 años en Irizar Group, y transcurridos otros dos apenas, Saratxaga publicó un libro compartiendo este modelo Irizar o cultura o... estilo: Un nuevo estilo de relaciones. Para el cambio organizacional pendiente (2007), editado también en euskera: Harreman estilo berri bat. Egiteko dagoen organizazioen aldaketarako (2007).

Si reparamos en las menciones detalladas que Saratxaga hace en el preliminar de esta obra, recordando los nombres de cuantos le habían aportado opiniones y comentarios, concluiremos que este nuevo estilo es en parte creación colectiva. Y si nos detenemos en la historia de la clase ejecutiva vasca durante las décadas precedentes, encontraremos también algún parentesco razonable de lo que ha podido constituir una posible fuente de reflexión. Así, el NER se trata de una creación colectiva puertas adentro de Irizar, puertas afuera y en el ámbito exclusivamente personal del autor.

Nada más salir de Irizar, Saratxaga había emprendido la creación de la S.L. Koldo 2K, con la finalidad de impulsar la implantación de la cultura Irizar. Y tras su libro de 2007, compartiendo su labor en Irizar, llegó otra obra, en 2010, en la que Saratxaga relataba cómo era la labor que había decidido emprender.

Esta vez, la materia del libro era la actuación de Koldo 2K en una empresa concreta y en el año 2008, siguiente a la publicación del primer libro, aunque no viera la luz hasta 2010. Se tituló: El éxito fue la confianza. Una historia real ocurrida en el país vasco en plena crisis del 2008.

Las nuevas páginas mostraron una distancia entre este NER y el NER de Irizar, y entre ideas y realidades.

La siguiente cita (de la página 101) sirve para ejemplificar esto, pues se trata del desconocimiento y de la subsiguiente reacción de sometimiento de las personas —«Koldo, Jabi, a nosotros en este momento nos queda confiar en vosotros, y si decís que esto nos conviene, seguiremos haciéndolo como desde hace casi un año»—, tras un año con K2K y tras una asamblea general, una de esas asambleas que, paradójicamente, se convocan para informar, para poner en conocimiento del conjunto de las personas una información:

«La Asamblea comenzó, como ya era habitual, con la exposición y explicación de toda la información económica y financiera, cuentas de resultados, captación de pedidos, producción, cartera, situación de precios de materia prima, etc., etc. También dimos cuenta de todos los pasos dados hasta la fecha en la nueva organización, la marcha de los diferentes equipos, de las mejoras, etc. Y por fin, expusimos con claridad las carencias estructurales que tenía el proyecto, las distintas opciones posibles para solucionarlas y la propuesta concreta de adquisición por parte del principal competidor, con toda la explicación y los motivos ya expuestos.

»Hubo muchas cuestiones, dudas y preguntas, lógicamente; de pronto se veían en la situación de tener que tomar otra importantísima decisión: el futuro estaba en sus manos y a ellos les tocaba lanzarse a por él o quedarse en la comodidad de lo conocido, por muy incierto que fuese a largo plazo.

»Una vez más, la confianza labrada en los meses de desarrollo del Nuevo Estilo de Relaciones fue del todo decisiva y el resultado de la votación fue unánime a favor de la propuesta presentada. Esto abría la puerta del futuro al proyecto, en definitiva, a falta de resolver los flecos finales y que nada ni nadie torciese lo que hasta la fecha iba perfectamente encaminado. Ésta es una decisión que pocas personas toman en su vida y menos si son la “mano de obra”, con lo cual, es lógico pensar que no tienen los conocimientos adecuados para saber cuál es el calado de la propuesta, así como la decisión más adecuada, en este caso, para sus intereses. Esto que en otras circunstancias hubiera llevado meses, sobre todo con sindicatos de por medio, se solucionó con una opinión venida del fondo y que la mayoría quería realizar: “Koldo, Jabi, a nosotros en este momento nos queda confiar en vosotros, y si decís que esto nos conviene, seguiremos haciéndolo como desde hace casi un año”.»


Así es como Koldo Saratxaga se había pasado con todo el equipo directo K2K al lado de los empresarios que, según el libro Un nuevo estilo de relaciones (2007, comienzo del capítulo 9), son así:

«Lo poco inteligente de quienes tienen esta manera de pensar y hacer es que se pasan la vida buscando cómo aumentar la cosecha y pretendiendo que unos seres inteligentes se la consigan sin disponer de la información necesaria. Y, entonces, lo que realmente sucede, como consecuencia de la falta de información, conocimiento y verdad en la que conviven, es que esos seres acaban preocupándose más de su propia cosecha ―es decir, de sus intereses personales― que de la del conjunto de la organización en la que trabajan.

»Pienso que todo esto es más cultural que otra cosa. Todos los tópicos como: “¿Para qué se lo vamos a contar si a la gente no le interesa? Si no entienden... ¿Para que lo cuenten fuera?...”. Con estas ideas han llegado a forjar una manera de hacer y de ser que se da por normal, pero que es una barrera a la implicación.»


Hace algunas semanas que el viernes ha dejado de ser, en el plan de vacaciones de este blog, el día dedicado a las aportaciones de Koldo Saratxaga al NER; el lugar de Saratxaga aquí ha quedado vacío. El spam recibido por este motivo de publicar a Saratxaga ha dado continuidad ―cualitativa, no cuantitativamente― al spam intenso recibido en mis dos años últimos como proveedor de Koldo 2K, S.L. El mensaje que significa este spam es “no hables de Koldo Saratxaga, no compartas sus aportaciones”. Es solo spam, y el viaje continúa.

Aún hay mucho por saber y conocer acerca de la gestación de un engranaje tan cohesionado y eficaz —tan ‘perfecto’, en el sentido latino, ‘acabado, rematado’— como el NER, el NER de los 14 elementos —13 componentes y su consecuencia—. Encontramos en él diversos usos léxicos que nos remiten a la lengua francesa (‘equipo de pilotaje’, por ejemplo) y entre autores franceses seguramente vamos a encontrar más parentescos y fuentes de inspiración, no es posible saber ni aventurar en qué proporción.



Irizar

La gran distancia que existe desde una pequeña empresa o una microempresa, o nanoempresa, incluso, hasta la gran empresa Irizar Group es una oportunidad de conocimiento, de la misma forma que la distancia hacia los objetos nos brinda perspectiva, conocimiento de sus proporciones y situación en el espacio. Es una oportunidad, no una humillación. No es humillante ser pequeño al lado de un grande. Ser pequeño y ser grande es eso, literalmente.

La cultura empresarial de Irizar es una manera de actuar teniendo a las personas como lo más importante, por personas. Lo subrayaba José Manuel Orcasitas cuando le preguntaban por el cierre de las fábricas de China e India, haciéndonos ver que, como las personas son lo más importante, lo que no se hace pensando en ellas primero hay que deshacerlo por ellas.

Es posible seguir y estudiar a Irizar con cierto detalle sin estar en Irizar, ya que alrededor de esta gran cooperativa y grupo multinacional se generan datos, noticias, trabajos académicos, vídeos, fotos..., en resumen, informaciones de todo tipo.

Aunque estamos en el siglo XXI y a menudo se prestigian la colaboración, la participación, la equidad... la ética, en definitiva, el valor de las personas, al menos de palabra, que no es poca cosa, Irizar conjuga intenciones, palabras y realidad; así se sitúa por delante y podemos mirarlo como líder, motor y faro por sus éxitos y superación de errores y dificultades.

Contamos con la realidad de Irizar cuando llegamos a nuestro microproyecto a proponer que nos ilusionemos con un microproyecto desarrollado en compañerismo, con la meta de clientes bien atendidos, contentos de haber encontrado al proveedor o el servicio/producto que buscaban. Irizar significa que existe esto que nos proponemos conseguir, que hay “forma” de lograr una gestión exitosa, en una convivencia de calidad social, y entre personas que ven que progresan como seres humanos en ese espacio laboral y empresarial.

“Me gusta mirar atrás y ver cómo he mejorado”, me decía una señora hace poco (87 años, viuda con 50 y pocos tras enfermedad de su marido 4 años, “de la mina, silicosis”, 5 hijos). “Sí, a mí también me gusta”, concuerdo. “Tenía 10 casas”, continúa, con orgullo (y no, bienvenida, bienvenido visitante, no era propietaria de 10 casas, sino que limpiaba 10 comunidades). “Y dos despachos los sábados”. Se enorgullece de su coraje por salir adelante. La veo guapa, tiene buenas piernas aunque no es muy alta, su pelo está bien cuidado y peinado de peluquería, y su atavío es como elegido para estar guapa, no para echarse algo por encima con qué taparse. Percibo su actitud positiva, su buen ánimo, su cero quejumbrosidad, y se lo digo (¡admiración!). Me dice que siempre ha sido así, que ha estado triste un rato, unos días, cuando ha tenido que estarlo, y después ha continuado así. Tiene 11 nietos y varios biznietos. Es extremeña y vive en Euskadi, en un pueblo de Gipuzkoa.



Epílogo

Hasta el próximo 2 de octubre transcurren en esta ocasión las vacaciones del blog, en las que habrá descanso y también un trabajar que no va a ser visible aquí.

Y así será la referencia gráfica al modelo Irizar Nuevo Estilo de Relaciones (NER) en el curso que empezará el #2O en esta latitud de la blogosfera:






















jueves, 24 de agosto de 2017

#REVIEW Irizar S.Coop. colaborará con la Fundación Baltistán en la financiación de diversos programas por un importe de 15.000 €. El dinero se utilizará para impulsar el emprendizaje y financiará varios programas casi en su totalidad | @BaltistanFund



El primero versará sobre el emprendizaje social y económico, y se impartirán varios cursillos tanto para hombres como para mujeres, en tres localidades del Valle. Se selecionará a emprendedores de todos las comunidades.

A continuación se organizarán talleres sobre elaboración de planes de negocio, y se desarrollarán las propuestas nacidas en los cursos anteriores, identificando oportunidades y desarrollando estrategias de negocio. Estos talleres se desarrollarán tambien en tres localidades diferentes.

Finalmente se organizarán actividades para acercar el mundo cooperativo a las mujeres. Se ofrecerán conocimientos y posibilidades de simular prácticas en diferentes puestos de trabajo. Con la intención de impulsar la economía social se ofrecerá un local durante un año a las que tras haber pasado por los cursos anteriores quieran probar poniendo en marcha alguna propuesta. El coste total del programa es de 16.644 € que financia Irizar S.Coop. casi en su totalidad.


Fundación Baltistán Fundazioa












#REVIEW Irizar S.Coop-ek hainbat egitasmo lagunduko ditu 15000 eurorekin. Diru hau pertsonen ekintzailetasuna bultzatzeko erabiliko da, eta hainbat atal finantzatuko ditu ia bere osotasunean | @BaltistanFund














miércoles, 23 de agosto de 2017

Failed industrialisation: Luxury buses going extinct as prices rise above N150m | @NigeriaTodayNG, Moses Akaigwe














martes, 22 de agosto de 2017

lunes, 21 de agosto de 2017

First Scania Irizar i-Skools delivered | @CBWtweets














2017 Scania Irizar i4, 80 Seater Saloon Coach, the newest addition to the fleet, brand new and delivered on Wednesday 14th June 2017 (Brochure) | @AusdenClark