viernes, 31 de julio de 2009

Nos vamos de vacaciones en K2K emocionando


Hoy empezamos las vacaciones en K2K emocionando, de las que disfrutaremos hasta el próximo 1 de septiembre.

Como página de vacaciones, os dejamos el enlace a los dos últimos vídeos de Koldo Saratxaga de los que disponemos, al igual que a su reciente entrevista. Probablemente a Koldo no le guste mucho verse en vídeo, como nos ocurre a menudo a todas las personas que no tenemos como profesión la de estar delante de una cámara, pero el caso es que tenemos muchos fans de sus vídeos y estaréis de acuerdo en que nos sirven para aprender muchas cosas, por lo que dice Koldo y por cómo lo dice. Con Koldo se aprende de relaciones entre personas unidas por un proyecto... nada menos... y nada más, ningún otro interés, sino mucha ilusión y sueños de un mundo mejor posible.


Un nuevo estilo de relaciones es el título de la conferencia de Koldo en Nazaret Zentroa. En la web del centro han dedicado a esta conferencia de Koldo una página a la que se puede llegar desde la página inicial. Próximamente, incluiremos en nuestra web de K2K emocionando este vídeo con una guía del contenido y el enlace desde esta página. Junto con él incluiremos los anuncios en Ideiazoka y la presentación realizada por ANH.

URL http://www.nazaretzentroa.com/web/index.php/saratxaga



El vídeo del I Forum de las Industrias Creativas «Bizkaia Creaktiva» podemos verlo completo en el blog de Mikel Agirregabiria, uno de los asistentes al Fórum, especialmente implicado con la educación. De ahí los hemos tomado nosotros para poner este vídeo en nuestra web, dividido en dos archivos (1 y 2). En la web de Creativity Zentrum disfrutamos de una amplia selección de la conferencia, pero no completa.

URLS

http://blog.agirregabiria.net/2009/03/empresa-creatividad-en-bizkaia.html

https://www.youtube.com/playlist?list=PL76D318FD267E2DEF



Y la entrevista con Koldo El líder tiene que saber escuchar y mirar a los ojos que nos ha encantado y nos ha llegado justo a tiempo de llevárnosla como lectura inédita de vacaciones. Realizada por la Fundación Ananta.

Os deseamos un feliz mes de agosto.








jueves, 30 de julio de 2009

¿«Sabemos» lo que queremos o «programamos» lo que queremos?


Hemos estado viendo la web del Contentpolis AMPO, el equipo ciclista que patrocina AMPO, S. Coop. Acaba de estrenar un autobús hecho en Irizar, especialmente para el equipo. Por fuera lo han pintado con todos los logos de los patrocinadores bien visibles y el color rojo corporativo de AMPO. Ahora se están preparando para la Vuelta Ciclista a España. No vamos a llenar la página con las fotografías de este precioso autobús porque ya la tenemos llena con fotos de Koldo Saratxaga y desbordaríamos de fotos, pero en el enlace a la noticia podéis ver imágenes de esta nueva creación de Irizar que muestra haber sido pensada para facilitar el trabajo del equipo, a la vez que su bienestar; en resumen, con ingeniería emocional en el diseño, la técnica, el montaje... todo.

Estamos preparando las vacaciones de verano en esta página, que mañana se tomará como paréntesis el mes de agosto.

Desde hace tiempo estábamos pensando qué dejar como contraportada de esta mitad del año y hoy al mirar el calendario, nos damos cuenta de que nos tenemos que decidir ya, porque es día 30. Se nos han pasado los días volando.

Con las vacaciones, vamos a tener más tiempo para personas y comunicación y relaciones. También las vacaciones son una buena ocasión para sentir el entusiasmo por tener este gran vehículo para nuestro día a día y para nuestros proyectos que es el mundo de ideas, emociones, realidades, etc. que vamos descubriendo en Koldo Saratxaga y a su alrededor.

Hoy, continuamos pendientes de la actualidad de nuestro planeta y vemos que la crisis sigue haciendo de las suyas y que los ánimos en las organizaciones están a la misma temperatura o más que el termómetro de mercurio. Parece que se están disolviendo como espejismos empresas o proyectos basados en aprovechar las circunstancias. Algunas de las noticias en esta línea nos han recordado algo que ayer leíamos en la entrevista de Koldo Aldai a Koldo:

«Es necesario definir bien la idea, los objetivos. “Queremos estar en tal lugar, de esta forma…”. A partir de ahí, el resto se va armando con paciencia. En Argentina nos regalaban fábricas. Dije que no. Nosotros queríamos montar algo que no fuera especulativo y sólo para tres o cuatro años, queríamos montar a largo plazo para aquella zona del mundo.»

«Hemos de saber lo que queremos»: es otra de las cosas que nos hace presente Koldo Saratxaga en su entrevista. Habrá personas que piensen que si se ha acabado un «negocio», vendrá otro, pues su filosofía será equivalente al conocido dicho popular de «Siempre que ha llovido, ha escampado». El dicho no se ocupa, sin embargo, de lo que la lluvia se lleva por delante.

El «Hemos de saber lo que queremos» que nos propone Koldo no tiene nada que ver con hacer planes. Te puedes escandalizar si quieres, lo vamos a entender, pues el contexto que tenemos es el de buscar expertos y bibliografía para hacer la más mínima cosa, de manera que tenemos atrofiada hasta la capacidad de decir lo que queremos, con nuestras palabras. «Necesitamos que las ideas de toda la plantilla fluyan con naturalidad», nos pide Koldo en la entrevista «En Euskadi sobran ingenieros y faltan líderes».

Hace dos o tres días releíamos aquello que Koldo Saratxaga declaraba en otra entrevista realizada también por Manu Álvarez: «Los planes estratégicos y los planes de gestión no sirven para nada».

Y esta reciente entrevista en la web de la Fundación Ananta, nos cuenta Koldo Saratxaga: «“Oye Koldo, ¿lo de la India para cuándo…?” Me preguntaban los periodistas. Yo les decía, para su asombro, que no lo sabía. “Pero bueno, ¿cómo es esto? Todo el mundo tiene un plan estratégico que define el cuándo!” Pues no… No me programaba. Si queríamos hacer algo para siglos, dos o tres años no iban a ningún lado. No sabía cuándo íbamos a estar en India y en Latinoamérica, pero sí sabía que un día se crearían las condiciones apropiadas para arrancar allí. Era preciso encontrar el entorno, el momento, los compañeros…».

En «Hemos de saber lo que queremos» y «Si queremos, podemos», en lo que también nos insiste Koldo, encontramos dos claves para afrontar el cambio que necesitamos o la creación desde cero de una forma de desarrollar un proyecto, si es que en nuestra vida práctica no hemos conocido otra cosa que el modelo «ordeno y mando». En Un Nuevo Estilo de Relaciones partimos con una enorme ventaja y es la de saber que los seres humanos son la mayor riqueza que tiene nuestro Universo y actuar en consecuencia, como afirma Koldo Saratxaga en su charla Un nuevo concepto de la organización empresarial (vídeo 1 de esta página).

Te invitamos a responderte a esta pregunta que nos sugiere Koldo Saratxaga con sus reflexiones: ¿«sabemos» o «programamos» lo que queremos? Es posible que ello tenga mucho que ver con el éxito de nuestros esfuerzos, ya que cumplir un programa no siempre equivale a conseguir lo que se quiere.

Y si el programa va a ser realizado por personas, como así será indefectiblemente mientras las organizaciones estén formadas por personas, habrá que mantener un alto nivel de comunicación para que en cada circunstancia las energías personales puedan reorientarse de manera inteligente, sabiendo qué es lo que queremos conseguir entre todos.

Mientras que no hay programación alguna que pueda anticiparse a todas las variables que la vida nos pone por delante, la inteligencia y el conocimiento de cada persona sí pueden ir respondiendo a las situaciones. Ahí es donde está el campo de trabajo tanto de las personas como de los líderes y los directivos en favor de un proyecto, no en tareas mecánicas o en el diseño de las mismas sobre el escritorio. Si eres una persona de estos últimos, de mesa de despacho, «¿¡qué coño haces solo!?», te preguntaría Koldo Saratxaga —pregunta que le gustó recoger a Koldo Aldai en su crónica sobre la conferencia de Koldo en la Jornada de Directivos del I Foro Humano Europeo—.










miércoles, 29 de julio de 2009

Sueños hechos realidad


La entrevista que nos ha regalado Koldo Saratxaga a través de la Fundación Ananta es fruto de tres horas dedicadas a estos entrevistadores, a quienes también hemos de agradecer su ilusión y su pasión.

Ananta es una palabra sánscrita que significa «infinito». El sánscrito es la lengua más antigua del tronco indoeuropeo. De este tronco provienen las lenguas que se hablan desde India hasta Europa occidental. Pero no toda Europa occidental habla lenguas derivadas del indoeuropeo; por ejemplo, aquí tenemos el euskera que es una lengua de orígenes inciertos aún, inciertos por la breve trayectoria de los estudios filológicos, pero poco a poco se van produciendo avances.

La Fundación Ananta nació en 2004 con la meta —nos dicen en su web— de «difundir en el mundo de la empresa los valores de fraternidad y armonía que nos permitan, también en la empresa, vivir en mayor consonancia con nuestra propia humanidad».

Koldo Saratxaga es escuchado y estudiado, tiene lo que llamamos corrientemente autoridad moral, se la reconocen tantas personas como desean aprovechar su conocimiento.

Esta entrevista con la que nos han fascinado Koldo y las personas de la Fundación Ananta puede leerse como se lee todo lo que escribe Koldo: sentados en un sillón para disfrutar de una buena entrevista o con la mano en la azada. Bienvenido y bienvenida visitante a esta página, hay quien lee a Koldo Saratxaga como si le fueran a examinar de lo que dice y hay quien espabila a dar un viraje a su vida apoyándose en los horizontes que descubre de la mano de Koldo. Horizontes en sí mismo y en su existencia, nada de poner el molde para sacar copias de lo que se piensa que es un patrón ideal.

Por ejemplo, tú mismo y tú misma que nos lees, ¿qué vas sacando en conclusión de leer a Koldo Saratxaga, de conocer lo que hace? ¿Te conformas con venir aquí a que te lo den todo hecho o te pones a buscar por tu cuenta y piensas en lo que propone Koldo?

Nosotros querríamos decir algo de esta entrevista, pero hoy sólo decimos que apenas hemos empezado a rumiarla. Si te parece un deficiencia por nuestra parte, te invitamos a que intentes leer esta entrevista algo desde tus tripas.

Muchos días llegaríamos aquí a poner una sola idea que captamos en toda esta fructífera revolución que es Koldo Saratxaga, pero nos explayamos un poco, pensando en comunicarla mejor. Quizá lo hacemos peor, pero... Con una línea o línea y media, ya tendríamos bastante para rumiar y experimentar, aplicar, avanzar...

Cada día abordamos todo el espacio web dedicado a Koldo Saratxaga y a su equipo en K2K emocionando con un sentimiento de responsabilidad, pensando en qué elegir y cómo presentarlo. Sin embargo, en cuanto nos zambullimos en todas estas cosas, llegan sin tardar la ilusión y el placer por viajar en este mundo que es Koldo Saratxaga y NER, el Nuevo Estilo de Relaciones. Se nos pasan las horas, viendo, buscando, leyendo, pensando y nos damos cuenta de que es inabarcable. Será que también todo ese tiempo forma parte de la inversión de futuro que estamos haciendo. Esto es más rentable que un depósito a plazo fijo o cualquier otro producto bancario de esta línea. Pero fíjate qué paciencia le echamos para obtener unos raquíticos intereses y en cambio para hacer temblar los cimientos de nuestra ineficiencia dedicamos apenas un amago de esfuerzo y no tenemos la constancia, la coherencia y el temple (o/y etc.) de asumir decisiones en consecuencia.

Leemos muchas cosas también que guardan relación con las ideas y realidades de Koldo: prensa especializada, estudios académicos, blogs personales... y a la hora de poner aquí algo de esta cosecha, acabamos hablando de personas y de relaciones y casi siempre de cosas que tienen que ver con las tripas. Desde ese plano hay un camino a la realidad, hay que dedicarle tiempo y paciencia, como a todo lo que es valioso. Cuando llegamos a la realidad, es que hemos leído a Koldo Saratxaga. Cuando cerramos el libro o el ordenador desde el sillón es que nos hemos tomado un asueto y nos hemos dado el gusto de una buena lectura (algo es algo).

La presentación de esta entrevista es una hermosa semblanza de Koldo y sus ideas, de gran parte de su trayectoria. Es fácil compartirla. Únicamente para tu consideración te dejamos esta frase: «Koldo acostumbra a decir que si existieran recetas infalibles y dispusiera de ellas, dedicaría su vida a repartirlas gratuitamente. Aun siendo falibles sus fórmulas, es feliz regalándolas.»

¿Crees que son falibles por ellas mismas o por quienes las aplicamos? Efectivamente, no vamos a terminar hoy nuestra página dejándote en la tranquilidad de que las ideas de Koldo Saratxaga son un sueño imposible. Son un sueño realizado con la libertad de quienes han querido dejar atrás un callejón sin salida que es el modelo piramidal.









martes, 28 de julio de 2009

«El líder tiene que saber escuchar y mirar a los ojos» Entrevista a Koldo Saratxaga


Hoy compartimos una entrevista con Koldo Saratxaga, realizada por Koldo Aldai, de la Fundación Ananta, y publicada en su web con fecha de hoy 28 de julio, aunque en el texto de la entrevista se indica que se ha realizado el 19 de junio y la firma al pie dice 27 de julio.

Gracias a las personas de la Fundación Ananta, tenemos una gran entrevista con Koldo Saratxaga. Con estas declaraciones de Koldo encontramos materia para pensar y sentir, y ya sabemos que la materia es energía que se transforma. Os invitamos a una lectura personal, con las tripas, porque todo esto que habla Koldo Saratxaga no sólo es materia de conocimiento bibliográfico o académico, sino de experiencia y vivir, como comprobaremos al leer. Para terminar esta breve presentación, os deseamos que encontréis mucha energía y tengáis mucho éxito en la aplicación de la misma.


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«El líder tiene que saber escuchar y mirar a los ojos»

Entrevista a Koldo Saratxaga

Koldo Aldai

27 de Julio de 2009

Fundación Ananta

La edad le habrá dado madurez y perspectiva, incluso alguna pausa en su discurso, pero no mermado la emoción que contagia. Su entusiasmo por la vida y por construir en grupo, le confiere una experiencia que comparte allí donde le llaman, ya en las más prestigiosas universidades, ya en la escuela del barrio. Desborda gozo por lo que hace y por eso hechiza y por eso se le hace tan difícil detener el torrente de su verbo. Acostumbra a decir que si existieran recetas infalibles y dispusiera de ellas, dedicaría su vida a repartirlas gratuitamente. Aun siendo falibles sus fórmulas, es feliz regalándolas.

Ese verbo encendido, a menudo algo incendiario, revela una profunda fe en el ser humano. Su discurso contundente, no exento de algún que otro juramento, toca corazones. Él habla siempre de las “tripas”, pero el impacto de su mensaje, a un tiempo exigente y esperanzado, va más arriba.

Cree en la naturaleza humana, en su creatividad, sus posibilidades y los hechos le han dado la razón. Su secreto es saber sacar lo mejor de las personas. Pero llamar a su puerta no sale gratis. Quien quiera trabajar con él, sabe que tendrá que repartir ganancias. El empresario que le fiche, sabe que habrá de bajarse del pedestal y establecer proyecto común y relaciones de confianza, no de autoridad con los trabajadores.

Lleva treinta años transformando radicalmente la empresa. Es consciente de que su enfoque es aún para minorías: “Muchos me empujan y empujan para que me vaya fuera...” Pocos aceptan en la empresa su envite: “No jerarquía, compartir, transparencia, beneficios para todos…” Va contracorriente, pero no le importa. Disfruta sembrando y sabe que su cosecha es a largo plazo. Afirma que sólo un 2% de las organizaciones, (empresas), han cambiado su modelo de una manera clara y no ficticia.

Nos cita temprano en el corazón de un Bilbao saturado de obras. Es primavera tardía, pero él vive una juventud eterna: “No nos dejan volar y después las alas no nos crecen… No nos dejan soñar, no nos dejan ser nosotros mismos…” No le perturba la mañana lluviosa y plomiza. A las ocho de la mañana en una cafetería frente al Guggenheim de Bilbao, este hombre indomable, ya clama por la libertad. Se ha batido largo por ella. Dice que se hubiera conformado con unas cabras y un huerto, o con el taparrabos de Sidharta, pero el destino y alguna seria amenaza de su mujer, le llevaron a asesorar y dirigir grandes empresas vascas.

Ama la libertad como a nada. Peleó duro en su tiempo para que sus hijas no le llevaran notas a casa. Él sólo quería saber si eran felices, si disfrutaban con sus compañeros en la ikastola. Ahora alberga la misma preocupación para con sus nietas. En el presente sigue peleando para que absolutamente a nadie le corten las alas.

Su libertad fue ejercitada desde la austeridad de la postguerra. Recuerda la naranja dividida en muchas rajitas para que llegara para todos en su escondido caserío natal de Sopuerta. La escasa comida bien repartida con sus hermanos en aquellos años duros de la infancia, le aleccionó en el gozo de compartir. Pero el casero de la Bizkaia profunda se instruyó y saltó al mundo. Los cambios eran inherentes a su compromiso con las empresas en las que trabajaba, una suerte de revolución que pedía mucho de quien se sumaba a ella, ya jefes, ya subordinados. Por encima de todo, pedía ser uno mismo.

Se especializó en resucitar empresas moribundas. Quienes aceptaron su terapia de choque, triunfaron. En Irizar se empleó desde el 1991 hasta el 2005. A los pocos años de su entrada, los autobuses de Ormaiztegi se paseaban por todo el mundo. Tras revolucionar allí la forma de hacer empresa, se subió a los aviones y comenzó a levantar filiales de la multinacional vasca en Brasil, en China, en la India, en Sudáfrica... Su empuje extrovertido y a la vez riguroso, su trato coherente y cercano le reportó importantes satisfacciones profesionales, pero sobre todo amigos en todos esos continentes.

A los sesenta y tres años sigue irredento. La pasión no ha mermado en este hombre de nervio a flor de piel. Las arrugas delatan también que todo lo ha dado. Por eso también ha pedido tanto a los suyos y han triunfado. Ha demolido mucho, pero ha construido más, por eso los alumnos de Harvard han de aprender a pronunciar la “tx” de su complicado apellido.

En vez de morir de éxito, este luchador imperturbable quiso empezar de nuevo y se puso a reflotar nuevas empresas. Ahora dirige la consultora “K2K emocionando”: “No somos consultores al uso. No nos gusta ese calificativo. Nos consideramos facilitadores, dinamizadores, personas ilusionadas para conseguir el cambio organizacional hacia un modelo de gestión radicalmente distinto, basado en un nuevo estilo de relaciones, es decir, basado en las personas. Nos encanta emocionar a los demás, ilusionarles, hacerles sentir la necesidad del cambio, hacerles actores del mismo y, por tanto, dueños del éxito.”

Se rebela ante lo impuesto y lo caduco, ante quienes sólo repiten esquemas de dependencia del ayer, ante quienes sucumben a la monotonía, ante quienes siguen ignorando al hombre que se esconde detrás de cada trabajador… Se rebela, jura y perjura, pero a la vez crea con sorprendente facilidad un ambiente de cercanía, franqueza y mutua comodidad.

Se comulgue o no con su pensamiento revolucionario, nadie dudará que Saratxaga se entrega por entero a cada instante. Sabe que su destino es poner todo patas arriba. El caso es que ha triunfado en su rebelión, ya por su carisma arrollador, ya por lo acertado de sus propuestas, ya porque ha sabido rodearse siempre de gente adecuada, de un competente equipo.

El nervio no se le agota en las mesas de trabajo. Llega a casa y coge la azada y cultiva tomates y labra la madera. Se levanta de buena mañana y va a ver la huerta. Ha hecho buena parte de su propia casa. La tierra, la piedra, la madera son elementos constitutivos de su día a día. Los toca y se siente cómodo. Dice que eso le añade sensibilidad especial hacia lo humano. El dinero para él es un problema, más que una solución. Su profesora de yoga le dijo que es un alma vieja.

No lleva reloj, ni pulseras, ni cadenas…, nada que le ate. En la entrevista que nos concede, se le va el tiempo sin darse cuenta. No nos conoce, pero se entrega por entero. Nos regala tres horas grabadora en mano. No sin pena, le soltamos: “Koldo, son ya las once…” Cuando le damos la hora, sale disparado y nos deja solos ante el reto imposible de transmitiros toda la pasión que nos ha volcado.


¿El haber trabajado con equipos de China, la India, Brasil, Sudáfrica, México… te habrá dado un conocimiento profundo de la naturaleza humana?

He trabajado en cuatro continentes, estuvimos a punto de hacerlo también en Australia, pero no fue posible por la llegada de un cambio de moneda. He pateado el mundo para buscar los lugares donde levantar las fábricas, para buscar posibles socios… Siempre he conocido el origen de las nuevas empresas. Hasta saber cómo y con quién has de aliarte es preciso hacer muchos viajes. Así trabajábamos. En realidad no he buscado, sino que he esperado a que las circunstancias se concitaran.

“Oye Koldo, ¿lo de la India para cuándo…?” Me preguntaban los periodistas. Yo les decía, para su asombro, que no lo sabía. “Pero bueno, ¿cómo es esto? Todo el mundo tiene un plan estratégico que define el cuándo!” Pues no… No me programaba. Si queríamos hacer algo para siglos, dos o tres años no iban a ningún lado. No sabía cuándo íbamos a estar en India y en Latinoamérica, pero sí sabía que un día se crearían las condiciones apropiadas para arrancar allí. Era preciso encontrar el entorno, el momento, los compañeros…

Es necesario definir bien la idea, los objetivos. “Queremos estar en tal lugar, de esta forma…”. A partir de ahí, el resto se va armando con paciencia. En Argentina nos regalaban fábricas. Dije que no. Nosotros queríamos montar algo que no fuera especulativo y sólo para tres o cuatro años, queríamos montar a largo plazo para aquella zona del mundo.

¿Si sabemos dónde vamos, el resto resulta más sencillo?

Así es. A los jóvenes a los que imparto master, les digo: “Tenéis que saber bien lo que queréis. Son treinta y cinco años de convivencia, treinta y cinco años de creatividad, treinta y cinco años de ser vosotros…”. Hay que saber huir de los lugares en que no nos desarrollamos, en los que no estamos a gusto. Si no los hay, es preciso crearlos, pero por nada te quedes enganchado a un puesto, a una mesa, a unos euros… Es un tercio de tu vida.

¿Qué has aprendido a la vuelta de todos esos aviones, de todos esos tours por el mundo…?

He aprendido que hay gente maravillosa en todos los lugares. Empleaba mucho tiempo en pensar quién era la persona idónea para responsabilizarse de la nueva unidad creada, quién la iba a hacer crecer. Me encanta el riesgo, me encanta tomar decisiones.

¿Cada día un lienzo nuevo…?

Si hacemos siempre lo mismo, no podemos ganar en experiencia. Ya podemos llevar treinta años en un trabajo, que si no hemos cambiado de actividad, será como un solo año de experiencia. Tengo cincuenta y cinco años de experiencia, porque ningún día he hecho lo mismo que el anterior. Me levanto cada mañana con ilusión y lo que hago, lo hago desde las tripas.


¿Para innovar necesitamos talento?

Las empresas están a la búsqueda del talento. Yo pongo mi talento, mis valores cognitivos, si estoy a gusto, si vivo lo que hago. Tengo que tener pasión. El talento no se compra con dinero. El talento no es algo que llevas contigo y lo enchufas a la mañana cuando entras al trabajo.

No hay dos personas iguales, ni dos días iguales. El modelo piramidal que no permite crecer, es un fracaso. Todas las personas somos creativas, interactivas, emprendedoras..., unas más y otras menos.

¿Por qué te preocupa tan especialmente el tema de la educación?

Desde pequeños se nos cortan las alas. Desde los siete años ya se nos impone una forma de estar en el mundo. En el aula no vemos más caras que las del profesor, sólo vemos las espaldas, las cabezas y las nucas de los compañeros. No vemos sus ojos, no los vemos de frente. De esta forma no tenemos ocasión de encontrarnos, de compartir, de dialogar con ellos o ellas. Llegamos a adultos y no sabemos interactuar. No sabemos comunicar desde las tripas.

Tristemente la educación se ve limitada a textos para aprender un examen. La educación no se puede reducir al aprendizaje de unas asignaturas predeterminadas, impartidas por un profesor treinta años mayor que el alumno, sin que medie comunicación. Si en la sociedad falta interactuación y cooperación, es porque ya la educación se diseña de esa forma.

¿Has batallado también en este ámbito?

¿Cómo vamos a ser creativos, si no sabemos lo que es la libertad? Yo no quería notas para mis hijas en la ikastola, yo quería saber si mis hijas eran felices en ella, si marchaban de casa con ilusión. No nos dejan volar. Ahora estoy preocupado con mis nietas.

No nos han educado a relacionarnos. Ahora llegan los reyes del marqueting y nos llevan como quieren a la locura del consumo, porque así, en esa pasividad, hemos sido marcados desde pequeños.

¿Ese déficit de comunicación es padecido después por la empresa?

Estamos en entornos laborales durante decenios sin saber nada del otro. No conocemos a nuestros compañeros de trabajo. Sabemos que es del Atletic, que veranea en Lekeitio y que tiene dos hijos. Punto. El “ganarás el pan con el sudor de tu frente” nos ha lastrado para toda la vida. ¿Por qué no disfrutar en el entorno de trabajo?

¿Cuál es para ti la clave de ese disfrute?

Para disfrutar primero hemos de saber lo que queremos. Quiero dinero y prestigio o quiero un lugar donde realizarme como ser. ¿Qué quieres, fichar en una multinacional para poder decir “yo trabajo en el...”, aunque sea cualquier cosa, o trabajar en una Pyme pequeña en la que haces de todo, colaboras, compartes, aprendes, creas…?

Es indispensable saber lo que queremos. No nos quejemos después que soy un pringado que trabaja catorce horas al día. Se nos educa en crecer sin límite, en tirar en la pirámide para arriba como locos.

¿Qué echas en falta en el líder de hoy?

El líder tiene que saber escuchar, pero igualmente mirar a los ojos. Es preciso crear un nuevo tipo de relaciones. El actual es una locura. El líder no tiene por función controlar y machacar a los que dan menos de sí mismos, sino precisamente de estimularlos. Los jefes han de reparar que cuentan con personas, no con números. No podemos dejar a las personas en segundo plano. Yo no veo obreros, sino personas inteligentes, capaces de hacer maravillas. Es preciso dar poder y primacía a las personas.

Hemos de pasar del “mi” al “nuestro”. Ya no es mi despacho, mi mesa, mi ordenador, mis clientes…. Nos apropiamos de cosas porque estamos o nos sentimos en un nivel de estatus superior. No soy amigo de este tipo de expresiones: “mi gente”, “los de abajo…” Es importante poner el posesivo en plural. Somos uno más en el seno del grupo. Nos apropiamos del trabajo grupal con una facilidad asombrosa. “Como son “míos”…, yo puedo decidir por ellos.” Es una locura que responde a unas ansias surgidas de un modelo educativo erróneo.

¿Tu borrador de la otra empresa posible?

Ética, reparto de beneficios, trabajo en equipo, transparencia, no horarios, compartir todo… Ese es el modelo que planteamos al conjunto de toda las personas que constituyen la organización. No es fácil porque hay una inercia enorme del pasado. En realidad el nuevo estilo de relaciones que planteamos no es sólo para la empresa, sino para la vida, para el fomento de correctas relaciones a todos los niveles.

En el ensayo de estas nuevas relaciones, necesariamente surgen roces. Ello no nos ha de desmoralizar. Es natural cuando hay un proyecto común. Hay que expresarse y dirimir en camaradería esos roces…

Lo que escribo, lo he hecho. No digo nada que no haya hecho o no haga ahora. En estos momentos “K2k emocionando” estamos en quince organizaciones de todo tipo.

¿Tu borrador del otro mundo posible?

Sostenibilidad no es sólo cuidar el medio ambiente, sino también el humano. El humano es el eje. Prefiero hablar de desarrollo humano sostenible.

Hay crisis de valores, de poder, de conocimiento… Las organizaciones siguen estando dominadas, dirigidas y decididas por quien puso el capital y los demás obedecen. Una vez más, el poder del capital, pero eso ya ha pasado a la historia. Las personas han de ser el eje en las organizaciones. Sin el conocimiento y la ilusión de las personas no habría empresa. He ahí el valor fundamental.

¿Cómo incentivas esa ilusión en los trabajadores?

No me hablen a mí de mano de obra…, sino de personas. El modelo piramidal que tenemos es de hace siglos y propio del ejército. Se habla mucho de cambio, pero las cosas siguen bien controladas desde arriba. “Como yo he puesto el dinero, yo me llevo la cosecha…” Donde hay transparencia, donde hay confianza, los beneficios se reparten más equitativamente. ¿Cómo no va a pensar el trabajador en marchar, si no se implica, si no sabe de qué va la partida, de qué va el juego, si no sabe lo que crea, la importancia de lo que hace…?

He lanzado en diferentes foros el reto de observar el desarrollo a diez años de una organización con modelo arcaico y mano de obra barata, en un país de los llamados de bajo coste y una empresa como las nuestras, con los costes de aquí, pero con gente ilusionada, con gente cercana al cliente, con gente que piensa y desarrolla. A ver cuál prospera más…

El modelo del control, de la jerarquía autoritaria, del “ordeno y mando”, va a cambiar necesariamente. No tiene futuro el esquema de producir, producir y controlar y controlar, en el que la persona, el trabajador, queda relegado a simple mano de obra.

¿Cuáles son las mayores dificultades para la transformación de la empresa?

Conozco a miles de empresarios. Los dos grandes problemas para la transformación de la empresa actual son el pánico a la transparencia y a la pérdida de poder. Cuando un pequeño ejecutivo logra el poder y dinero ya se cree…

Estamos además con un miedo, con una incertidumbre por la crisis financiera que es un desastre.

¿Por qué no progresa más ese modelo basado en las personas?

He visto mucha resistencia a este modelo basado en las personas. Se encuentra mucha oposición porque exige mucha comunicación en vez del habitual “ordeno y mando”, pero a la larga es más efectivo y también productivo. Es preciso ganarse a la persona, no considerarle un subalterno sin posibilidad de pensar. Ya no tendrás que controlarlo. Vale la pena emplear una hora para explicarle algo, en vez de ordenárselo sin más.

Aún hoy el compartir, el hablarnos, el ceder… en el seno de la organización es contracultura, implica un estilo de relaciones diferente.

¿Papel de los sindicatos…?

Los sindicatos están bastante obsoletos. Vienen del mismo modelo educativo imperante y no se están adaptando a los tiempos y las necesidades.

Cuando nosotros como asesores, vamos a hacer un cambio organizacional, convocamos asambleas y las hacemos con todas las personas en activo, con acuerdos mayoritarios, compartiendo desde el principio lo que será la nueva relación. Eso no lo hace ninguna consultora del mundo.

¿Cómo contemplas la tan mentada crisis económica?

La pérdida de dinero por la crisis puede ser, según lo veamos, incluso liberadora. Puede suponer quitarnos lastres. El mundo de antes era algo ficticio.

No tengo apego al dinero. Lo que tengo no lo he buscado, sino que me lo he encontrado. Estuve en los primeros años en Irizar de presidente, de coordinador general y creando empresas y no era el que más ganaba. En mi vida me he preocupado por un aumento de sueldo.

¿Hay esperanza para este mundo?

Estoy convencido de que empezamos una nueva era. De lo contrario, para no sumar nada, para no cambiar nada yo ya me habría retirado.

Creo en la juventud. Creo en la siembra. Cuido mi huerta todos los días. Tengo el concepto de siembra. Si sembramos, recogeremos. Se habla ya de cosas que antes ni se tocaban. Ayer éramos aún más “cuatro locos”. Hoy hay más sensibilidad que nunca. Confío en que mis nietas vivirán en un mundo mejor, menos abocado a la carrera y al consumo.

¿Ese contacto directo y cotidiano con la tierra, cuál es la mayor enseñanza que te ha reportado?

La tierra siempre responde. La tierra siempre es agradecida. Es un ejemplo de gratitud, pero es preciso tener paciencia. A nada que le das, te lo devuelve multiplicado, pero hay que esperar. No podemos sembrar hoy y recoger mañana. La cosecha depende de nuestra sensibilidad y cuidados. Tenemos de evitar ese concepto tan arraigado en el mundo de cosechar continuamente. Todo el día con la espalda abajo y cosechando sin parar...


¿Desvinculados de la tierra no hay futuro?

No lo hay. La naturaleza es para compartirla, no para dominarla. A veces voy con mis nietas a la huerta, ellas ven cómo la cuido, ven que no le echo química… Cuando forzamos a las personas se revelan, otro tanto ocurre con la naturaleza. Es cuando vienen los desastres.

¿Volvemos una y otra vez a este mundo?

Si sólo fuera una vida, esto sería una tomadura de pelo. Estamos en procesos evolutivos. Creo en la reencarnación, de lo contrario no se puede explicar tanta injusticia recaída sobre alguien, tanta desigualdad en el mundo… ¿Por qué yo me siento tan afortunado en la vida? ¿A qué es debido que otros se sientan tan estrellados? Sin embargo la vida sigue y los buenos actos de hoy encontrarán su gratificación. Sentir, ser sensibles a los demás, ayudarles…, tiene su recompensa. No necesariamente en dinero, pues la economía no da la felicidad.

¿Cómo manifiestas ese agradecimiento tuyo por la vida?

Estoy muy agradecido a la vida. Expreso ese agradecimiento compartiendo lo que he visto y experimentado y en ese compartir, en esa entrega, no pongo límite de tiempo, ni de ilusión.

¿Consideras que en el ser humano mora algo divino?

No sé si se puede decir esto, pero yo creo que nosotros somos Dios, dioses en potencia. Tenemos una parte de Dios, de ese Ser Supremo, sin embargo no creo en el Dios que nos han contado. Somos capaces de conseguir todo aquello que nos propongamos a nada que lo emprendamos con ganas, con energía y con ilusión. Cuando nos trazamos retos que “a priori” parecen imposibles, indica que ya estamos en el buen camino.

Creo en una energía superior que envuelve todo. No puedo creer en Alguien superior que nos domina. No puedo estar pendiente ochenta años de mi vida de un Ser que me va a perdonar o no… Hemos de respetarnos entre nosotros, hemos de hacer todo el bien que podamos, pero para ello no necesitamos a nadie que nos esté juzgando.

¿Somos dotados de un potencial infinito de amor y creación?

Yo creo que sí, sin embargo las religiones han minimizado las capacidades de las personas. Son tantos siglos de “esto hay que hacerlo así y así…” En todos los ámbitos se nos ha inculcado que tenemos que hacer esto y aquello para mantenernos dentro de los cánones. Si lo quieres hacer de otra forma, te cortan las alas.

Somos seres humanos con las alas cortadas en lo emocional, en lo educacional, en lo espiritual. Se nos educa para ser dirigidos en todos los ámbitos. ¿Cómo es posible que tan pocos a base de miedo dominen a tantos? ¿Por qué hemos de ser sumisos, si nacemos libres, si nacemos con todas las capacidades del mundo? Aquí particularmente se nos ha inculcado en una cultura de no expresar nuestros sentimientos.

Hoy ha muerto Vicente Ferrer…

Si algo falta en este mundo son líderes. Tengo un sueño y doy mi vida por él… Creo que Vicente Ferrer es un gran ejemplo de lo que este mundo necesita de cara a eliminar la lacra de la pobreza y la marginación. Eso es grande. Sin embargo soy poco de espejo retrovisor, soy poco de iconos. Sé tu mismo. Construye tu propia vida. Mira para adelante y no dudes que encontrarás lo que te mereces.









lunes, 27 de julio de 2009

La fuerza del equipo


Bienvenido, Bienvenida. Ongi etorri. A nuestro gaur egun que es un lugar directamente relacionado con la realidad. Esperamos que te sirva para que tus sueños y proyectos se transformen en tus acontecimientos. ¿Para qué están los sueños y los proyectos sino para hacerlos realidad?

Ésta es una de las grandes aportaciones de Koldo Saratxaga y si no la compartiéramos, no estaríamos haciendo lo adecuado: caminos del dicho al hecho son las ideas y realidades creadas por Koldo Saratxaga.

Como escribe Antonio Garrigues Walker en su prólogo a Un nuevo estilo de relaciones, puede haber personas que no estén de acuerdo con Koldo Saratxaga, que tengan su ánimo arraigado en las dudas.

No pensamos en ello cuando cada día llegamos a este espacio donde hay ocasión para contarte la actualidad de Koldo y su equipo en K2K Emocionando, sino que pensamos en poner al alcance de tus decisiones y tus tripas medios de eficacia y eficiencia.

Hoy, pensando en la unión que tanto nos inculca Koldo Saratxaga, nos hemos dado un buen paseo por muchos blogs y webs, presentaciones de diapositivas, etc. sobre trabajo en equipo. A ver qué se decía por allí. Hemos encontrado novedades en cuanto a modas terminológicas, muchas teorías sobre qué es un equipo, sus funciones y disfunciones. Casi todo lo leído consiste en una perspectiva desde el exterior, teórica. Nos hemos dado cuenta de la verdad de lo que afirma Koldo Saratxaga en su entrevista «En Euskadi sobran ingenieros y faltan líderes»: «En nuestras empresas necesitamos más relaciones, más comunicación, más creatividad, que las ideas de toda la plantilla fluyan con naturalidad. Necesitamos más psicología, técnica ya tenemos suficiente.»

Entre todo lo que hemos leído ha aparecido un artículo de un periódico de Miami, El Nuevo Herald —es su nombre en spanglish— escrito por un veterano gerente de una organización constructora y de diseño. Un hombre salido de Cuba, como muchos actuales residentes en Miami. Hemos prestado atención especial a sus palabras, dado que la compañía de este hombre, Manny (Guillermo) García-Tuñón, pertenece al sector de la construcción, respecto al que Koldo observa que está «muy lejos de las ideas que creo y practico sobre proyectos basados en las personas en base a un nuevo estilo de relaciones. Su imagen dista mucho de ser un ejemplo en estos aspectos». Es decir, es un sector en el que habría que hacer particulares esfuerzos. Como tantas veces sucede, las excepciones acaban siendo especialmente notables cuando las circunstancias son más difíciles. Al menos, es lo que nos ha parecido al leer todo este artículo que en muchas de sus ideas refrenda las tesis y la experiencia de Koldo Saratxaga.

Aquí os dejamos los párrafos iniciales, junto con el enlace al texto completo, titulado: «Su equipo de trabajo es la clave de su tesoro»:

«A veces complicamos las cosas interminablemente. Revolvemos cielo y tierra por cualquier ventaja posible en los negocios. Leemos sobre estructura corporativa, liderazgo y éxito. Asistimos a cursos para aprender a escribir el plan de negocios perfecto, analizar reportes financieros y analizar en detalle la demografía del mercado. Y, sin embargo, a pesar de toda nuestra preparación, sin importar cuán sofisticados sean los procesos que usemos, el elemento más importante para el éxito en los negocios son las personas.

En un extremo de una transacción de negocios están las personas que pagan el salario de usted: sus clientes, sus parroquianos. Ellos son los que compran los productos de usted, utilizan sus servicios, y al hacerlo, le suministran hasta el último centavo de sus ingresos. ¿Son importantes estas personas? Por supuesto.

Pero esta columna se centrará en las personas en el otro extremo de la transacción —las personas de su equipo que hicieron posible la transacción—. El legendario Walt Disney dijo en una ocasión: “Uno puede diseñar y crear, y construir el lugar más maravilloso del mundo. Pero hacen falta personas para hacer realidad ese sueño”. Es precisamente a causa de esta interacción e interdependencia dinámicas entre usted, el dueño de un pequeño negocio, y su equipo, que la administración efectiva está en el corazón del éxito de su organización. La manera en que usted se comunique, inspire, motive, rete y sirva a su equipo determina en gran medida la manera en que su equipo responde y funciona. No en balde la administración es el tema de tantos libros y publicaciones sobre negocios.

Como dueño que soy de un negocio pequeño, la administración me fascina increíblemente, porque se trata de personas relacionándose unas con otras en un negocio—y, como todos sabemos, un negocio depende totalmente de las relaciones—.»

También García-Tuñón enfatiza la potencia que tienen personas unidas, incluso aunque sus fuerzas por separado no sean muy grandes. Cita al respecto la frase de Talleyrand: «Le temo más a un ejército de 100 ovejas encabezadas por un león que a uno de 100 leones encabezados por una oveja».








domingo, 26 de julio de 2009

Noticia de Koldo Saratxaga desde MIK


Este tiempo que cada día invertimos en la actualidad de Koldo Saratxaga y K2K Emocionando es, más o menos, como el descanso en medio del partido, cuando vamos a confrontar lo que hemos ido haciendo con lo que queremos hacer y escuchamos a Koldo como al entrenador. Luego, hala, otra vez al terreno de juego.

Todos los días para nosotros es un momento de ilusión, de energía, motivación... —un largo etcétera podríamos añadir— el dedicar un tiempo a las ideas y realidades de Koldo Saratxaga.

Que Koldo lidera e impulsa el espíritu emprendedor de jóvenes y mayores podemos verlo en su actividad como líder de K2K Emocionando, pero no solamente aquí, pues también vemos iniciativas que echan a andar y de una u otra manera miran a Koldo Saratxaga.

De manera que no debe ser casualidad que los jóvenes emprendedores del centro de investigación MIK (Mondragon Innovation & Knowledge MIK, S.Coop.) mencionen a Koldo Saratxaga en el segundo post de su recién estrenado blog. Nos dicen que la página está en su versión beta, de prueba, aunque a nosotros, como público que somos, ya nos ha gustado.

Os invitamos a visitarla, empezando por esta dirección, http://mik.es/blog/2009/07/17/cursos-de-verano/, donde nos cuentan que les interesa especialmente el curso de verano de la UPV-EHU en el que Koldo Saratxaga dará la conferencia: «¿Son las personas libres en las organizaciones actuales?».

MIK se creó en el año 2001 y es «un centro privado de investigación en gestión especializado en innovación organizacional y social». Su sede está en Oñati y cuenta además con una oficina en San Sebastián.

Koldo se hace querer por las personas jóvenes y le vemos que disfruta en sus charlas y conferencias con ellos, al igual que con los profesores y educadores. La educación es uno de los temas que más atraen a Koldo Saratxaga.

En esta semana hemos leído a Santi Silva, director del IES Jaime Callís, de Vic, proponiendo las ideas de Koldo Saratxaga como camino para conseguir lo que le falta al ámbito educativo y, sobre todo, conseguirlo trabajando en equipo. También hemos visto a Koldo entrevistado por dos alumnas de Barchillerato de la Ikastola Olabide.

Y en nuestra página de Estudios académicos-Ikasketak sobre el modelo de gestión de Koldo Saratxaga, correspondiente a esta semana que termina, hemos incluido la exposición de una profesora de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), María Taulats, acerca del camino de la UOC para conseguir el reconocimiento EFQM. En esta exposición, la única referencia bibliográfica que encontramos es el libro ¿Sinfonía o jazz? Koldo Saratxaga y el modelo Irizar. Un modelo basado en las personas. La autora se ha servido del mismo para identificar los riesgos o puntos débiles de la UOC. Su exposición se realizó en la I Jornada de Excelencia en la Gestión Universitaria, celebrada en la Universidad de Cádiz, en septiembre de 2007.

La Universitat Oberta de Catalunya, una institución de apenas 10 años, se ha colocado la tercera entre las 12 universidades de Cataluña. Podrás conocer más aspectos en su web: http://www.uoc.edu/

Y terminamos esta página hablándote de un artículo que hemos leído en la web de Scania México, está fechado en marzo de 2005 y su tema es la entrega de 50 autobuses Scania-Irizar a Autotur, una potente empresa de transportes de México, perteneciente al Grupo ADO. Al acto de entrega, asistió el Director General de Autotur, quien entre otras palabras, afirmó que «el trabajo en equipo ha dado como resultado un autobús de clase mundial».

Cada uno sacaremos nuestras conclusiones del hecho de que el cliente de Irizar no solamente se lleva un gran autobús, de los mejores del mundo, en el que puede confiar para llevar a cabo la innovación de su propia empresa, sino que también se va con las ideas claras respecto a que ese éxito ha sido fruto de un trabajo en equipo en Irizar.








sábado, 25 de julio de 2009

Proyecto y futuro


Ayer en nuestra página de actualidad compartíamos tres ideas que dan mucho de sí, que pueden dar mucho de sí dependiendo de la creatividad con que las afrontemos.

Nos fijábamos pues, ayer, en que el modelo de gestión ideado por Koldo Saratxaga:

  • Es un lenguaje organizacional universal, puede aplicarse a cualquier organización y actividad, en cualquier lugar.

  • Ha creado un lenguaje propio, consecuencia de su naturaleza innovadora. Los ejemplos mencionados, nombres de cargos en una organización, indican que la responsabilidad, las relaciones y el compartir son tres de sus claves principales. Están ausentes las nociones de mandar y de jerarquía.

  • Su contenido es válido cada día, con sus características y acontecimientos, y nos proyecta al futuro. Por ejemplo, nos sirve para afrontar el día a día de esta crisis y mantener una perspectiva de futuro.

Para que estas ideas que ayer compartíamos encontraran eco en tus tripas, en tu mente, como para que lo encontraran en nosotros, «hay dos palabras clave: personas y proyecto».

Sin embargo, no todas las organizaciones se basan en un proyecto, como nos dice Koldo tantas veces, y prefieren ser impulsadas por causas ajenas a su previsión, voluntad, ideas, etc. También entre las personas hay quien prefiere encontrar un buen paraguas y dejarse llevar por este proteccionismo. Es lo que nos transmitía hace unos días el director de una delegación de una ONG. Nos explicaba que, tras haber fracasado su proyecto familiar, había elegido dedicarse a tiempo completo a esta ONG, que nunca le faltaba de nada pero tampoco recibía ningún salario, ni aseguraba su futuro de manera alguna, ni laboral ni económicamente. Su decisión le ha llevado a vivir al día, gestionando una empresa que tiene una fuente de ingresos en diversas actividades que realiza y otra fuente en la financiación puede decirse que altruista. Un fuerte sentimiento religioso, sobre el que no se explayó mucho, parece estar tras esta decisión, aunque esta ONG no es confesional.

Otras personas eligen dejarse llevar con un paraguas aún más exiguo que el del caso anterior. La falta de oportunidades, pero también la falta de un proyecto y la voluntad de sacarlo adelante, poniendo en juego las actitudes necesarias, puede conducir a la situación de malvivir al día. Así lo muestra el caso de los llamados «refugiados del ciber-café» en Japón («net-cafe nanmin»). Son personas que salieron al mercado laboral en la crisis de los 90 y no encontraron entonces un trabajo adecuado, perdieron el tren de la inserción en el mercado laboral y son pobres aunque trabajan, su sueldo no les es suficiente para disfrutar de un techo, ni en propiedad ni en alquiler. Duermen en una de las sillas, o, con suerte, sillones, de los ciber-cafés.

Tener un proyecto, vivir con unas metas como quien cultiva una huerta, no nos permite estar cruzados de brazos, sino que nos llena de ilusión y de ganas de poner todos los mimos y esfuerzos en la huerta que es nuestro proyecto, contando con las impredecibles condiciones climáticas. Éstos son los sentimientos que crecen en nosotros al contacto con el mensaje de Koldo Saratxaga, que aún es más revelador cuando las circunstancias no ayudan, como ahora.

Así lo vemos, por poner un buen ejemplo, en Nicolás Correa, S.A., cuyo presidente hablaba a los accionistas del año contradictorio que ha sido 2008 y les manifestaba su fe en Koldo Saratxaga y su equipo, al igual que en el modelo de gestión basado en las personas: «en el que todo el Grupo tiene puestas muchas esperanzas, de modo que pueda contribuir de forma sustancial a la diferenciación de nuestra empresa y ayude a superar la actual situación. En esa confianza, seguimos trabajando». Son palabras que podemos leer en la Memoria 2008, presentada a los accionistas a finales de junio pasado. Nos ha gustado esta propuesta: superación, trabajo, confianza.

Pero además, si eres amante de la estrategia, posiblemente estés de acuerdo con nosotros en que el modelo Saratxaga es una gran estrategia, de hecho, la mejor, tanto para acometer como para resistir: un nuevo estilo de relaciones entre las personas, creador de unión, es lo opuesto del aislamiento y de la división, los dos caminos que se puede decir van más directos al fracaso. Quien más, quien menos, todos conoceremos la verdad que encierra la conocida frase: «Divide y vencerás», que aducen quienes desean hacer fracasar algún empeño. Al contrario, diríamos: «Une y llegarás a la meta superando los inconvenientes».

Para concluir nuestra página de actualidad, compartimos contigo estas declaraciones de Koldo Saratxaga cuando, al abandonar Irizar, tras 14 años como Coordinador General, le preguntaban qué pensaba él que podría hacer fracasar un proyecto que a partir de entonces tendría que demostrar su madurez, caminar con independencia de su impulsor y líder desde su nacimiento. Esto respondía Koldo:

«Hay dos maneras de hacer que Irizar no tenga éxito en el futuro. A corto plazo, por problemas internos. A medio largo plazo, por falta de capacidad para innovar. Y aquí entra en escena la palabra liderazgo. Me refiero al liderazgo de las personas que saben liderar y en Irizar hay muchísimas personas que lideran muchísimas cosas en el día a día. En el mundo empresarial he conocido a miles de gestores, pero a muy pocos líderes. Los gestores cambian, los líderes innovan. Los gestores están en el corto, los líderes en el largo; los gestores controlan, los líderes dejan libertad. Por tanto, si los gestores predominan sobre los líderes, si el corto predomina sobre el largo y si el control predomina sobre la libertad, fracaso seguro.»

Puedes leer la entrevista completa en TU lankide de junio de 2005. A nosotros nos gusta especialmente y desde que la leímos la primera vez todavía la estamos rumiando y aún no hemos acabado de abarcar el contenido. Pensamos que te gustará leerla a ti también.









viernes, 24 de julio de 2009

Creatividad y futuro


Estas fechas de vacaciones son una ocasión para comprobar lo útiles que son los idiomas o lo necesarios. Situándonos en este ámbito, podemos entender que el modelo Saratxaga es políglota, habla muchos lenguajes, se hace comprender por parte de personas que trabajan en organizaciones completamente diferentes, por actividad, tamaño, ubicación geográfica, intereses, etc.

El modelo de gestión de Koldo Saratxaga no sólo habla el lenguaje de una amplia diversidad de personas, sino que también ha creado en el mundo de la empresa un idioma propio, empezando por un nuevo léxico.

«Para mí, es de vital importancia crear un nuevo léxico que, por supuesto, aporte un nuevo contenido y, por tanto, una nueva cultura y relación», escribe Koldo en su libro Un nuevo estilo de relaciones.

Ejemplos de este nuevo léxico: «personas», no «recursos», ni «recursos humanos»; «Responsable de Relaciones con los Proveedores», no «Director de Compras»; «Responsable de Coordinar la Relación con Clientes» no «Director Comercial»; «Responsable de Relaciones con las Personas» no «Director de Recursos Humanos».

Así describía Koldo Saratxaga este último puesto en la entrevista «Las personas como base del modelo de empresa»:

«Mantenemos una convivencia cercana que fomenta la comprensión entre las personas. Existe un Responsable de Relaciones con las Personas que coordina todas las necesidades de los mismos por medio de coordinadores o líderes de equipos. No es una función jerarquizada, sino compartida.»

En cuanto al contenido, aquello que hoy ha provocado nuestra ilusión y nos ha despertado para actuar han sido varias cosas, como que todo está por hacer, que el futuro depende de cada una y cada uno de nosotros y que el momento actual y el futuro demandan la creatividad personal.

Un artículo hoy en el periódico Expansión opina acerca de un editorial de The Economist sobre la recuperación de la crisis global. La frase que se destaca en este editorial y abre el artículo es: «La recesión global está llegando a su fin, pero siguen faltando los ingredientes para una recuperación duradera».

Los acontecimientos que han removido el suelo bajo nuestros pies continúan invitándonos a cambiar, un cambio que hoy en día estaría asociado especialmente a la prudencia y el sentido común de la supervivencia, no sólo a la innovación y la eficiencia del crecimiento.

Esta reflexión es casi continua desde un tiempo a esta parte, pero no es esto lo que más nos ha llamado la atención en lo que hemos leído, sino que nos ha permitido reflexionar sobre el retorno a la situación pre-crisis que asociamos tal vez sin querer a la palabra «recuperación».

Ayer leíamos la invitación de Koldo Saratxaga a la creatividad, a darnos cuenta —con las tripas— de que no podemos adivinar el futuro y a orientarnos al cliente, entre otras ideas.

El pensar que recuperarnos significa volver a ser lo que éramos, ¿no es en cierta manera actuar como si pudiéramos adivinar el futuro?

Desconocemos si la opinión de The Economist «siguen faltando los ingredientes para una recuperación duradera» es equivalente de que la crisis va a ser duradera, como dicen otras publicaciones y personas. Pero lo que sí ha hecho este artículo de The Economist es que volvamos a leer a Koldo Saratxaga para darnos cuenta de que ya, ahora mismo, es necesario empezar a reinventarnos, pensando con creatividad qué futuro deseamos.








jueves, 23 de julio de 2009

¿Qué tenemos en la mente? «Seguimos en la época del hacer y no del pensar y sentir»


«El cliente, en mi experiencia, es un grave desconocido en las organizaciones. Nosotros tenemos claro que la organización tiene que estar basada en las personas con una clara visión global hacia el cliente. Sin embargo, el organigrama de poderes que hoy funciona en las “empresas”, que por cierto es de origen militar y está diseñado en 1913, no facilita la visión global para nada y son muy pocas las personas que salen del entorno productivo. Seguimos en la época del hacer y no del pensar y sentir.

Debemos cambiar nuestro pensamiento sobre cómo deben ser las organizaciones para de esta forma iniciar un cambio de visión de la realidad y del futuro a crear. De esta forma también cambiamos nuestras actitudes, nuestro comportamiento y nuestra manera de relacionarnos con los demás. Todo esto requiere esfuerzos ya que es necesario salir de las zonas de comodidad donde nos hemos asentado en esta sociedad de los últimos años.»

Koldo Saratxaga. Mayo 2009 Maiatza

En busca del futuro, hoy nos hemos encontrado con este mensaje de Koldo Saratxaga. Forma parte de un escrito más amplio cuyas ideas principales ya han sido adelantadas en la entrevista «Hay que salir de la comodidad».

Cuanto expone Koldo Saratxaga es de la máxima actualidad y dos meses después de esta entrevista, volvemos a leerla y seguimos sacándole jugo. Y aquí estamos compartiendo contigo esta actualidad, que te presentamos con nuestras palabras, con la ilusión de que te sirva.

Las frases de Koldo nos han encontrado en un momento en el que estábamos pensando en lo que nos decía ayer una persona de una organización: «Esto no puede seguir así». Le dimos la razón: «Sí, hay que cambiar». Pero la respuesta de esta persona fue un gesto de extrañeza: «¿Cambiar? Pero ¿qué? ¿Cómo?». Por lo visto, la frase «esto no puede seguir así» pretendía expresar queja pero sin referencia a otro horizonte posible, con falta de esperanza y con resignación.

Esta persona, con el ánimo desilusionado ante el trabajo y por las relaciones enrarecidas, nos lleva a darnos cuenta de que las razones de Koldo que compartimos hoy nos pueden hacer evolucionar y sacarnos del «atolladero» emocional, organizacional, laboral y de los demás atolladeros con ellos relacionados.

Trabajar mirando al cliente resulta a primera vista mucho más gratificante que mirarnos el ombligo y mirar al jefe como el centro del universo. También parece lógico que sea más eficiente orientar los esfuerzos a los clientes que orientarlos al jefe; además de eficiente, tiene el valor añadido de servir para crear futuro.

¿Cómo se pasa a mirar al cliente? Acabamos de leerlo:

«Debemos cambiar nuestro pensamiento sobre cómo deben ser las organizaciones para de esta forma iniciar un cambio de visión de la realidad y del futuro a crear.»

En la línea que indica Koldo Saratxaga, el futuro y el largo plazo, están caminando las empresas más avanzadas en gestión. Hace pocos días, la empresa Red Eléctrica de España (REE) ha recibido el Sello Excelencia Europea +500, dedicado a reconocer aquellos modos de gestionar más avanzados y orientados a satisfacer a todos los grupos de interés de una empresa. Con este motivo, la revista Intelligence and Capital News Report publica una entrevista con Antonio Calvo, director de Reputación Corporativa y Relaciones Institucionales de REE. Y en ella leemos lo siguiente:

«Calvo reniega de la postura tradicional de las compañías que buscan sólo el beneficio puro y duro y aboga por la creación de valor a largo plazo: “Según el premio Nobel de economía Milton Friedman, la empresa no tenía otra responsabilidad que la de procurar el máximo beneficio posible y repartirlo entre sus accionistas. Este enfoque netamente financiero pone su principal atención en el cuidado de los accionistas. Sin embargo, la responsabilidad corporativa exige gobernar de forma equilibrada los intereses de los distintos grupos de interés, no pensar solo en los accionistas, ni solo en los accionistas de hoy. La responsabilidad corporativa aparece en la generación del beneficio, no una vez conseguido éste, por lo que el comportamiento responsable de la empresa no es incompatible con la creación de valor. La adopción por parte de la empresa de criterios de responsabilidad corporativa, sacrificando los beneficios inmediatos a cambio de maximizar el valor en el largo plazo, le permite distribuir el valor creado entre todos los grupos de interés, no solamente los accionistas. Y, además, incrementa su perdurabilidad.”»

El «comportamiento responsable», como lo nombra Antonio Calvo, piensa en maximizar el valor en el largo plazo, lo que puede suponer en algún momento el sacrificio de beneficios inmediatos. Su propuesta está enfocada, sin embargo, a las decisiones empresariales de alto nivel, al «gobierno» de la empresa.

Pero el futuro no lo conocemos, nadie puede conocerlo, y tampoco podemos conocer tal como nos gustaría lo que va a demandar el cliente mañana y pasado mañana y al otro día.

Por otro lado, aunque el gobierno empresarial sea muy bueno, ¿no resulta ineficiente desestimar las posibilidades de tirar del carro que tienen la mayoría de las personas de la empresa, y en cambio contar con ellas como la carga que hay que arrastrar?

Además, si orientamos la organización al cliente y todo nuestro empeño está en servirle, ¿no es lo adecuado pensar que un reto tan ambicioso requiere todas las energías de una organización empresarial, como mínimo?

Podemos pensar que si una persona que no es un directivo comparte el reto de satisfacer al cliente, necesitará libertad para poder asumir el reto, también información... Si escuchas a Koldo en su charla en Bizkaia Creaktiva, le oirás hablar de todo esto, empezando por el desafío de vivir en un mundo que cambia continuamente y muy rápido. Estos son unos apuntes que hemos tomado:

Para un futuro cambiante y desconocido, nos estamos preparando con un sistema educativo de hace 100 años, el sistema de la tarea predeterminada y de los objetivos. Y estoy hablando de creatividad, porque es lo primero para el futuro. Hay que aprender también en los años jóvenes a hablar en público, a intercambiar opiniones.

A este mundo le asusta la libertad, por eso se habla de seguridad y no de paz.

Necesitamos proyectos basados en las personas y el principal obstáculo para no hacerlo es el miedo a la transparencia, a la confianza

Necesitamos trabajo en equipo. Somos una joya, somos diamantes, pero no somos perfectos. Si nos unimos, el talento crece exponencialmente, nos complementamos, pero con ilusión y creyendo en las personas. El trabajo en equipo es vital.

Hay que sembrar todos los días, aprender algo, compartir, tener visión de futuro, estar motivados, con ilusión.

Hay que tener una incertidumbre que nos haga creativos.

En la Fundación Factor Humá, cuya creación impulsó la ex-directora de Renfe Mercé Sala, están pendientes de Koldo y de sus libros, de dar noticias de ellos y recoger reseñas sobre los mismos. Se observa alguna proximidad entre ideas de Mercé Sala e ideas de Koldo Saratxaga. Por ejemplo, en la idea clave de orientar la organización al cliente, sobre la que Mercé Sala exponía esta apreciación en su libro De la jerarquía a la responsabilidad (2000):

«Las organizaciones basadas en la responsabilidad actúan sumando e integrando todas las informaciones que todos sus trabajadores obtienen y recogen de sus clientes. Las estrategias empresariales y las decisiones se adoptan teniendo en cuenta dicha información, y corresponde a los directivos ordenarla, analizarla y darle coherencia y, en definitiva, dirigir. La organización ya no se basa en el típico “ordeno y mando”.»

Mercé Sala afirma en este libro que su modelo de gestión es aquel en el que se pasa de la gestión al liderazgo. Con Koldo Saratxaga se avanza porque el liderazgo se extiende (por eso ahora a veces algunas personas al presentarle en público dicen que es un «gurú del empowerment»), pero también se avanza porque lleva la gestión de la empresa a un terreno inédito en la realidad: el estilo de las relaciones. Hoy compartimos contigo nuestra ilusión por Un Nuevo Estilo de Relaciones con los clientes, de modo que te invitamos a revolucionar tu organización para entusiasmar al cliente, como nos propone Koldo Saratxaga.








miércoles, 22 de julio de 2009

«Sembla que a Koldo Saratxaga no li va anar gens malament amb aquest mètode - Parece que a Koldo Saratxaga no le va a ir nada mal con este método»


Un grupo de profesores y profesoras de Secundaria, Bachillerato y Universidad en Cataluña se reunieron para intercambiar ideas en una tabla redonda con el lema: «Quina llen ans cal? - ¿Qué nos falta?». Fue a finales del año pasado, al aprobarse la ley de educación de Cataluña.

Uno de los convocados a esta mesa redonda es Santi Silva, profesor de secundaria de filosofía, con más de 30 años de experiencia, 12 años como director de centros educativos y hoy en día director del IES Jaume Callís de Vic. Su exposición ante el público tiene como ideas conductoras la necesidad de «una ley que introdujera tranquilidad en el sistema educativo», de «un clima de complicidad en la educación que no se puede conseguir con un modelo gerencial de dirección» y de transparencia en el empleo de los fondos públicos. Para concluir su exposición, Santi Silva argumenta que la educación es un bien social que requiere el trabajo en equipo y la colaboración sincera entre todos los implicados; finaliza proponiendo el modelo de gestión de Koldo Saratxaga:

«En el ámbito de la empresa privada que compite en el mercado, hay otros modelos diferentes de gestión, que pueden ser más adecuados para una sociedad postindustrial.

“Siempre se nos ha dicho que la empresa debe funcionar como una orquesta sinfónica. Tiene que haber un director que es el que decide y los demás actúan. Yo creo que tiene que ser como una banda de jazz, donde hay mucha improvisación, mucha comunicación, donde se puede estar en contacto con el público, que se integre, donde depende del ambiente se va cambiando. Yo creo que en las empresas, en los proyectos, hay que estar improvisando, ser innovador y adaptarse al momento. Compartir con los demás y que no sólo una persona decida todo.”

Estas palabras las he encontrado en la web de una ikastola vasca. Pero no son de un director de escuela. Son de Koldo Saratxaga, ex-director de Irizar, una empresa que fabrica carrocerías de autobús. Parece que no le va a ir nada mal con este método.»

Estas palabras de Koldo pertenecen a una entrevista que le hicieron dos alumnas de bachillerato en Olabide Ikastola, Barezi Valencia y Mireia Calvoecheaga (las vemos junto a Koldo, en la fotografía a la izquierda). Podemos leer toda esta entrevista en Gure Gauzak, una de las publicaciones del centro.

Otro artículo que aparece en el último número de una publicación corporativa, Fidancia News, asume también las ideas de Koldo Saratxaga como el norte de la innovación necesaria en los modelos de gestión jerárquicos:

«La libertad es fundamental para generar culturas innovadoras. Las personas necesitan ciertos espacios de libertad para dialogar, reflexionar, aprender, sintetizar, crear e innovar, pero el sistema empresarial no está planteado así.

Por lo tanto, las empresas no pueden ser realmente innovadoras. Como dice Koldo Saratxaga:

“La empresa es uno de los raros reductos de dictadura que quedan en las sociedades democráticas y está pidiendo a gritos transformarse en espacio de libertad y de bienestar”. Bajo dictaduras con mínimos niveles de libertad y bienestar es difícil que surja la innovación.»

El artículo lo firma Nines López, abogada y profesora de Organización Industrial y Legislación.


¿Cuál es la conclusión que podemos sacar de lo que opinan estas personas sobre Koldo Saratxaga y su innovación en las organizaciones empresariales?

«El mundo ha cambiado, y muy deprisa, y el mundo empresarial, en su mayor parte, está desorientado y sin ideas muy claras sobre qué hacer», escribe Koldo en su libro Un nuevo estilo de relaciones.

Aceptar que el mundo ha cambiado es entonces un paso importante. El siguiente paso parece aún más importante y requiere aún más valor, ya que supone aceptar que no podemos seguir dando las respuestas que estábamos dando al mundo cuando era de otro modo a como es ahora. Este paso es posible que nos lleve directamente a lo que dice Koldo Saratxaga en una de sus últimas entrevistas: «Hay que salir de la comodidad».

Pero en lugar de pensar que no estamos a la altura de las circunstancias y que la gran organización que habíamos demostrado ser no era tal cosa, lo que podemos pensar —guiados por el optimismo que siempre aprendemos de Koldo Saratxaga— es que nuestra competitividad e innovación que han respondido hasta ahora pueden innovar para llevarnos al futuro.

Y si no ha habido competitividad e innovación, nunca es tarde para crearlas, escribe Koldo. Y le creemos, como le han creído muchas personas y organizaciones, y le creen hoy en día, ya que su credibilidad es uno de los éxitos que distinguen a Koldo Saratxaga desde los inicios de su trayectoria.

Por este mismo motivo, pensamos que lo mejor que podemos hacer hoy desde nuestra página de actualidad es sumarnos a las propuestas que hemos leído.

Te proponemos poner en movimiento tu organización —empresarial, educativa, o incluso personal— con un cambio radical en las relaciones entre las distintas personas involucradas en el proyecto que te propones desarrollar: NER, el Nuevo Estilo de Relaciones, como fuente de innovación y competitividad.

Como a Koldo Saratxaga le sirve el ejemplo de Fernando Alonso para explicar a veces algunas ideas, también nos vamos a unir a su propuesta y terminamos la página con Fernando Alonso. Ayer estuvo con los jóvenes becados para especializarse en el sector de la automoción de la Fórmula 1 y un amplio tema de su conversación con los recientes graduados y ya colocados en organizaciones del sector ha sido «los vericuetos en la relación corredor-ingeniero». No es muy aventurado suponer que, si en lugar de estar con ingenieros, hubiera estado con mecánicos, la «relación» con los mismos hubiera sido tema de conversación. Y así con todos los sectores de la F1.

Otro ejemplo más de que las relaciones entre las personas de una organización son decisivas para el futuro del proyecto que tanto la organización como las personas han asumido.








martes, 21 de julio de 2009

Personas y trabajo con valor añadido


Hoy la compañía Caterpillar ha dado una sorpresa en la bolsa de Nueva York porque su balance trimestral ha superado lo previsto. Aunque sus ganancias netas han sido la tercera parte de lo que fueron en 2008 en este trimestre, sus acciones han dejado un margen de 72 centavos frente a los 22 esperados. La Agencia Reuters afirma que Caterpillar, fabricante de maquinaria para la construcción y la minería, se ha beneficiado del crecimiento del mercado chino, del mismo modo que le ha ocurrido a Coca-Cola, otra subida inesperada, apoyada en las ventas en India y China.

Se ha destacado también que en los beneficios de Caterpillar ha influido el reciente giro de la política fiscal y monetaria en China, junto con los más adecuados precios de las materias primas también ligados al incremento de las importaciones chinas. Ayer el diario Expansión reflejaba el mejoramiento del mercado de las materias primas, que se concreta en una caída del 5,9% cuando se esperaba del 10%. Como a Caterpillar, las mejores condiciones fiscales y monetarias han favorecido al sector del metal chino, que está mostrando un crecimiento considerado por algunos medios especializados como indicativo de cambio de tendencia. Así, pues, más que la subida de Caterpillar, parece que se celebra el afianzamiento de China como locomotora mundial de la recuperación.

China forma parte del APEC, el Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico, cuyos ministros de Comercio se han reunido hoy para acordar que las medidas que se tomen para favorecer la economía no sean proteccionistas. En lugar de ello, se ha pactado la conveniencia de continuar en la línea de favorecer la liberalización del comercio, como medio de reactivar la economía. Sin embargo, sobre la liberalización no hay acuerdo conjunto y no se espera antes de finales de 2010. El APEC está formado por 21 países del Pacífico, desde Estados Unidos a China, incluyendo a Singapur, Rusia, México, Perú y Chile. El Producto Interior Bruto de todos estos países suma más de la mitad del PIB mundial y su volumen de comercio representa casi el 44%. En esta reunión, el director general de Relaciones Económicas Internacionales de la Cancillería de Chile ha abogado por el optimismo, dadas las expectativas de recuperación mundial de la economía.

Estas referencias de los mercados mundiales tienen interés porque son nuestro entorno, aunque en nuestro terreno más próximo y cotidiano entendemos que el trabajo está en la base para hacer realidad nuestros proyectos.

Tenemos que trabajar más y mejor: es lo primero que se nos viene a la mente a la mayoría de las personas cuando nos damos cuenta de que las circunstancias exteriores no son buenas y también ahora que empiezan a aparecer posibles oportunidades.

Koldo Saratxaga nos hace ver que trabajar por trabajar, con mucha ocupación, no garantiza que se superen los retos y se alcancen las metas. Respecto a ello, menciona el poco valor añadido de las muchas ocupaciones y tareas que se asignan a las personas en las organizaciones empresariales jerárquicas (final del capítulo 6 en Un nuevo estilo de relaciones - Harreman-estilo berri bat).

Hoy hemos incluido en nuestra página la tesis doctoral de Ignacio Soret Los Santos, en la que el clima laboral de la cooperativa Irizar se toma como modelo de clima laboral idóneo, tanto individual como grupal. Nos ha interesado hoy especialmente esta valoración, más que por las condiciones laborales concretas, por el hecho de que crean un ámbito en el que se puede trabajar y se trabaja bien.

Las circunstancias actuales de las organizaciones nos llevan a valorar NER, el Nuevo Estilo de Relaciones, como una clave de competitividad también en cuanto al trabajo, individual y conjunto, puesto que facilita tanto su realización como su eficiencia.

El otro aspecto en el que nos han hecho pensar las noticias económicas hoy es en la necesidad del cambio organizacional, una necesidad que han de sentir los Consejos de Administración y los máximos ejecutivos.

La inteligencia para los negocios no se limita a saber operar en los mercados, a tomar decisiones relativas a las finanzas, sino que comprende también el saber dar todas las posibilidades a las personas de la organización.

Koldo Saratxaga ha acreditado su capacidad de tomar decisiones financieras y de mercados al máximo nivel; así lo ha puesto de relieve Christian Ketels, de The Economist Intelligence Unit, HBS, por su relación con el éxito de Irizar. Con esta capacidad financiera y este instinto para los mercados, lo que Koldo Saratxaga destaca es:

«Las personas son lo más importante, lo único importante»

«Para que una organización funcione hay que creer en las personas»

«Creer en las personas y sacar lo mejor de ellas» es el secreto

Puesto que aquellas personas que están más arriba y tienen más poder son quienes tienen la llave de muchas posibilidades para otras personas, resulta también eficaz y eficiente, además de razonable, la propuesta de Koldo Saratxaga con NER, el Nuevo Estilo de Relaciones (así la expresa hacia el final del capítulo 6 de su libro):

«Queremos y tenemos que lograr: por una parte, que quienes tienen los cargos de dirección, que quienes tienen empleados, obreros, departamentos a su cargo, empiecen a cambiar migrando hacia un modelo de autonomía de las personas, hacia un modelo en el que ellos están para servir, en lugar de para dar órdenes y controlar, al mismo tiempo que son controlados. Que se produzca este cambio en algunas de las personas con poder suele ser uno de los mayores inconvenientes que superar.

Lortu nahi dugu eta behar dugu: alde batetik, zuzendaritzako karguak dituztenek, enplegatuak, langileak, departamentuak menpean dituztenek, has daitezela aldatzen pertsonek burujabetasuna duten eredu baterantz, eurak zerbitzatzeko dauden eredu baterantz eta ez agintzeko eta kontrolatzeko, eta, aldi berean, kontrolatuak izateko. Boterea duten pertsona batzuengan aldaketa hori gertatzea gainditu beharreko oztoporik handienetako bat izaten da.»



La fotografía que ilustra esta página pertenece a la conferencia del Koldo Saratxaga en el IAT.