miércoles, 30 de marzo de 2011

«Continua sensación de siembra» (5)


No tenemos apenas tiempo de comentar una iniciativa y sacarle jugo, cuando ya tenemos otra en primera fila, y a esta se suma otra, y otra, y etc. K2K, gbe-ner Elkartea, ner group… Estamos leyendo el libro de Óscar y nos proponemos compartirlo aquí con algún orden, por ejemplo, de capítulos, y darle prioridad para abrir la página, y ¡tantas otras cosas pensamos hacer! El resultado después es que lo que escribe Óscar nos lleva a conectar con temas del NER, de K2K…, y no podemos seguir estrictamente el orden de capítulos porque dejaríamos fuera sugerencias que nos aporta sobre la marcha lo que vamos leyendo, y acabamos citando a Óscar como broche de la página cuando en realidad ha sido el punto de partida…

Esto es una experiencia representativa de la propia vida, cuando nos empeñamos en programar lo que va a resultar de aquello que aún no hemos vivido, por lo que acabamos descubriendo que es tan importante saber planificar como saber adaptarnos al curso de los acontecimientos.

¿Y saber planificar y adaptarnos para qué? ¿Para sacar el mayor provecho propio? ¿Para ser de quienes saben hacer trabajar por ellos o para ellos a los demás? En el Nuevo Estilo de Relaciones no existe este planteamiento, como habrás escuchado exponer a Koldo Saratxaga en alguna charla ―como las que tenemos en vídeo en esta página―. En la cultura imperante, quien pone un capital está facultado para dirigir una organización, así como para cosechar lo que «produzca» dicho capital gracias al trabajo de terceros. En su versión literal, breve y cruda, así podríamos resumir lo que encontramos en gran parte de las organizaciones jerárquicas.

Por el contrario, en el NER existe la ética de tener en cuenta que todas las personas son dueñas de los éxitos y los fracasos, también económicos. En consecuencia, a todas corresponde el fruto de la siembra, al igual que también corresponde al conjunto de la organización como tal para garantizar su futuro. La ética es uno de los valores que más se suelen destacar en el NER cuando lo encontramos en titulares de prensa. Y no es extraño, ya que se trata de un punto de vista sorprendente comparado con lo que existe.

Entre las personas y los proyectos que comienzan su andadura en pleno siglo XXI, está en su mano elegir la continuidad de los planteamientos jerárquicos o empezar a andar el camino con otra forma de hacer las cosas. Y entre las nuevas oportunidades y posibilidades que se ofrecen a emprendedores tanto jóvenes como veteranos se encuentra el Nuevo Estilo de Relaciones. Por ello, gbe-ner Elkartea está promoviendo un concurso de proyectos de emprendizaje con este fin de facilitar a emprendedores que empiezan su andadura el hacerlo con una nueva cultura, lejos de los planteamientos jerárquicos obsoletos. Para ello ofrece acompañamiento hasta a tres proyectos que deseen caminar con los valores del trabajo en equipo, en igualdad de oportunidades para todas las personas, haciendo que todas sean actores y no títeres...

Toda la información puedes encontrarla en la columna a la izquierda en esta página.

¡Feliz miércoles!







lunes, 28 de marzo de 2011

«Transparencia, confianza, generosidad» (4)


Las personas no son un coste. Las personas son lo que hace que nazca y exista un proyecto. Son lo más valioso. Las personas son la propia organización. Si se prescinde de una persona —por el medio que sea, por despido, porque se anula su aportación con el ordeno y mando, etc.—, se está destruyendo una parte de la organización.

Estas ideas, muestra de la máxima confianza y aceptación de las personas, con generosidad sin reservas, tienen su correspondencia en la realidad. No se trata de ideas utópicas o soñadas, sino de ideas realizadas.

Son ideas, realidades y valores muy unidos al espíritu emprendedor vasco, no solamente porque al vasco Koldo Saratxaga debemos la creación y el liderazgo del NER, sino también porque son vascas buena parte de las organizaciones que han emprendido esta trayectoria del Nuevo Estilo de Relaciones. Sin embargo, no han dudado en importar el NER organizaciones de otros territorios geográficos, como Cantabria, Cataluña y Andalucía.

Hace dos fines de semana, las organizaciones de ner group daban a conocer el impacto de la crisis en las ventas y, al lado de esta cifra considerable (35-45% de descenso, los titulares variaban), aportaban el dato de haber mantenido todos los empleos, salvo el 4%. Es fácil imaginar el grado de unión entre estas personas, para haber superado todos este difícil momento, y la fuerza de su sentimiento de proyecto común, su visión de un futuro para todos.

Una vez más, puedes comprobar que las insólitas ideas que sustentan esta página, que son las ideas y valores del Nuevo Estilo de Relaciones (NER), son realidades en el día a día de las organizaciones de ner group, de gbe-ner elkartea y de las demás organizaciones que asesoran el equipo K2K emocionando liderado por Koldo: Ainara, Joana, Jabi, Oscar, Pablo y Peio.

Así, pues, las ideas con las que arranca hoy nuestra página y la semana son el espejo de una realidad. Nos las ha inspirado Koldo Saratxaga, hasta en su forma literal, al leer una entrevista en Cambio financiero que le hizo Miguel Ángel Artola.

Estamos en las realidades del presente de emprendedores, de todas las edades, ideas de la vida, actividades, formación, experiencia... Estamos en un presente que también será el futuro para la gran mayoría de las organizaciones que existan en él. También lo está indicando así la realidad contable y financiera que Koldo refleja con exactitud en su libro Un nuevo estilo de relaciones. Para el cambio organizacional pendiente: los salarios acabarán equiparándose de manera global, incluida la mano de obra más barata (de proveedores, socios, etc.) en los países emergentes o a veces también localmente. La conclusión que nos ofrece Koldo es así de clara:

No serán los costes salariales los que decidan la supervivencia de nuestras organizaciones en el futuro.

Es decir, no podemos competir con las mismas formas, herramientas, métodos, estructuras y culturas... con las que lo hemos hecho en el pasado reciente.


Pensar en las personas en términos de costes es, pues, un error, un error que vendrá a presentar su factura, ya sea antes o después. No una factura monetaria, sino en logros y en futuro.

Como ves por las cifras penosas de descenso de ventas en ner group, y a su lado el logro extraordinario de la confianza y la generosidad, no hay ocasión de perder el contacto con el mundo real, ni de adornar situaciones. Si es en la realidad donde quieres y te gusta vivir, bienvenido y bienvenida a nuestra compañía.

Así que juntos podemos avanzar más pasos en esta línea de la confianza y la generosidad. Porque comprender y practicar que las personas «son» la organización no solo tiene una parte de confianza y generosidad para aceptarlas, sino también una parte activa de confiar en ellas para lo que se llama organización, planificación, ejecución y control de los resultados. Y para eso el paso siguiente es la transparencia. Las personas deben conocer cómo va aquello que gestionan, es decir, los resultados económicos financieros de su actividad y de la de las demás personas que participan en el proyecto.

La transparencia es el primer tema que Óscar subraya en el libro que acaba de publicar, Cuando la propiedad no quiere ceder el poder. A pie de página a lo largo del libro, te irás encontrando anotadas diversas ideas y situaciones con su correspondencia en el esquema del Nuevo Estilo de Relaciones y la primera es la transparencia.

Las líneas que aportamos a continuación, escritas por Óscar, nos han motivado hoy para abordar nuestra página y confiamos que te sirvan también a ti para despertar tu ilusión por el futuro, las personas, el éxito... desde hoy mismo:

Si a una persona le regateas el salario, no le informas de la marcha de la organización, no compartes con ella los éxitos, está siendo constantemente controlada, su función se reduce a ejecutar lo que dicen los procedimientos y, en cuanto baja el trabajo, su puesto se elimina… ¿qué motivación puede tener para poner a disposición de la organización todo su potencial? Si nuestro estilo funciona, es porque somos coherentes. Creemos de verdad en lo que hacemos y no sólo es un medio para conseguir resultados. Por lo tanto, tratamos a las personas con confianza, generosidad, transparencia, libertad… y las cosechas son espectaculares. Los primeros interesados en que esto salga adelante, ante esta crisis de impredecible futuro, son ellos. Pueden ser obreros para vosotros, pero son inteligentes y capaces.









viernes, 25 de marzo de 2011

«Ofrecer oportunidades, no control, cometer errores» (2)


Resulta tremendamente difícil hablar de este tema ―y de todos los del nuevo estilo de relaciones― pensando en que no existe en la mayor parte de las organizaciones y que por lo tanto no lo conocen la mayor parte de nuestros visitantes. Acaso pueden conocerlo de nombre, porque la tan traída y llevada corrección política hace que hoy en día no se hable en su versión literal de aspectos innobles de la realidad, sino que se disfrazan, o bien, directamente, se mencionan y describen como reales todos los aspectos irreales posibles que parezcan bonitos, agradables, cómodos, etc.

¿Por dónde empezar, pues, a hablar de esta idea del NER, del nuevo estilo de relaciones, que hoy es tema de nuestra página? Por ejemplo, sin ir muy lejos, podemos partir de sumar, por un lado, el sentido de la eficiencia que posee el NER y, por otro lado, la idea de que las personas no son mano de obra, no son recursos destinados a obedecer como máquinas, muy al contrario, las personas son cerebros, corazones, entrañas dispuestos a disfrutar y crear.

El sentido de la eficiencia del NER conduce a activar todas estas posibilidades y oportunidades que constituyen las aportaciones de todas las personas ―aquí debiéramos escribir TODAS LAS PERSONAS con mayúsculas como le oímos a Koldo―.

Resulta cada vez más impensable la ineficiencia jerárquica derivada del hecho de que solo piensa el jefe ―sea propietario o sea ejecutivo―, mientras los demás cerebros permanecen dormidos y neutralizados por el ordeno y mando. Según este planteamiento jerárquico, ni siquiera sueña el jefe porque, ¿cuán amplio puede ser el reto que se afronte desde esta limitación de recursos y con qué posibilidades y coste de éxito? Los acontecimientos están mostrando el resultado de estos planteamientos prácticos: mientras ha soplado viento a favor, han florecido organizaciones; con el viento en contra, se están agostando en número creciente.

Así que también es necesario, si queremos ser coherentes con esta idea del NER, hacer que sea posible la participación de las personas en las organizaciones, ya que ahora no es posible. ¿De qué forma? Muy breve y sencillamente lo escribe Koldo en su libro sobre el NER: cerebros, corazones, entrañas dispuestos a disfrutar y crear. ¡¡¡¡Dadles espacios, dejadles soñar!!!!

Espacios, es decir, oportunidades para que las personas puedan aportar al proyecto desde sus posibilidades, con su libertad. Se hace indispensable eliminar el ordeno y mando y el subsiguiente control para verificar que se ha cumplido lo mandado. Con respecto a esto, Koldo suele lanzar esta pregunta a las personas que en las organizaciones mandan a los demás, una pregunta que nos lleva por el camino del sentido común: ¿Vosotros creéis que estas personas saben hacer bien su trabajo? ¿Vosotros creéis que hay que decirles todos los días lo que tienen que hacer? ¿Vosotros creéis que pueden realizar su trabajo sin vuestra presencia, que pueden autoorganizarse?

Si nos has visitado en otras ocasiones sabrás que con el nuevo estilo de relaciones pensamos en crear el futuro como quien siembra, cuida y mima lo sembrado en la tierra, y aguarda la cosecha. Cuando queremos un futuro, y el futuro que nos gustaría, el que proyectamos, el camino nos conduce por algunos lugares nuevos y desconocidos. Por su parte, todos los aspectos en el tiempo que escapan a nuestras manos y proyectos son retos y acontecimientos también nuevos. Además, dentro de nuestra vida conocida, cada día es nuevo y es un reto en el sentido de que debemos volver a hacer lo que hicimos ayer y hacerlo bien o mejor; no sirve con haber demostrado ayer que tenemos un buen proyecto, hoy hemos de repetir el servicio, crear el producto solicitado, dar respuesta a las relaciones, etc.

Y, ¿qué puede ocurrir cuando abordamos situaciones, relaciones, cometidos, etc. que son nuevos? Una posibilidad bastante cercana, que te habrá venido a la mente, es que nos equivoquemos, no acertemos, cometamos errores… Nos ocurre cuando afrontamos las situaciones conocidas de cada día, ¿verdad?, con mayor motivo ante lo que desconocemos. Los errores nos permiten aprender, de la realidad y de nosotros. Pero, como nos gusta hacer, mejor vamos a visualizar esto con una experiencia, en este caso de Irizar, y con el balance de la misma, tal como podemos leer a Koldo en su libro sobre el NER:

Recuerdo los meses de arduas gestiones que tuvimos que realizar para recibir en la fábrica de Irizar Tianjin (China) los primeros contenedores de útiles, herramientas y materiales enviados desde aquí y así poder iniciar la actividad. Resultaba realmente caro y complicado. La realidad es que no existían muchas opciones. Hoy en día, en cambio, tenemos a nuestro alcance una variada oferta competitiva y una gestión aduanera ágil. Diríamos que no existe el menor problema desde el punto de vista logístico para tratar con estos países y, además, con un coste asequible.

Menciono este suceso para insistir en la necesidad imperiosa de basar nuestro futuro en la capacidad creativa de las personas, que fluye cuando la organización permite que ellas definan sus retos y que, para alcanzarlos, generen experiencias y errores que, a su vez, generan los aciertos que nutren los conocimientos.


Así que esta imagen del futuro como una siembra que aprendemos de Koldo Saratxaga resulta exacta para describir la sabiduría que necesitamos y a la vez aplicamos: con cada temporada de siembra y cosecha vamos aprendiendo y podemos aplicar lo aprendido, pero también en cada temporada vamos afrontando situaciones nuevas. La conclusión con la que nos quedamos hoy es que puede ser muy eficiente y eficaz no tener miedo a la libertad de las personas, confiar en su responsabilidad y admitir los errores como parte de la siembra del futuro.

Hasta el lunes, te deseamos buen fin de semana, asteburu on!









miércoles, 23 de marzo de 2011

«Experiencia compartida» (4)


Quizá hayas visto en buena parte de toda la prensa vasca este fin de semana la noticia relativa a ner group, el éxito que ha compartido y que en el Twitter de K2K hemos definido así:

«ner group acaba de presentar su éxito organizativo en medio de esta crisis: creer en las personas, en sus empleos»


Una parte de la noticia dice que las ventas de ner group han descendido algo más de un tercio, descenso a veces más cerca de la mitad, como consecuencia del momento económico que vivimos. Es la noticia de siempre, desde hace los años que nos encontramos en esta llamada crisis. Es la mala noticia, aunque mejor que la desaparición o la amenaza de desaparición de tantas organizaciones como conocemos a diario.

La otra parte de la noticia es insólita y no la encontrarás en ningún otro sitio que no sea en la edición del sábado de los más importantes periódicos vascos, así como en su difusión hacia otros medios: Gara, Diario Vasco, El Correo, Deia, Noticias de Gipuzkoa, Finanzas, ICEX País Vasco... La noticia es que en ner group los empleos se han mantenido en estas circunstancias adversas, apenas han variado el 4%, especifican algunas fuentes.

De siempre ha sido el País Vasco motor industrial y una gran fuerza económica. Y ahora parece que nos encontramos ante algo más. A la vista de esta noticia sobre ner group, indicando el grave descenso de ventas, por un lado, y el número prácticamente invariable en los puestos de trabajo, por otro lado, ¿se puede decir que el descenso de ventas motiva la destrucción de una organización empresarial?

Si alguna consecuencia nos pone todo esto ante los ojos es que ner group están demostrando que el mercado, las ventas, la última línea de la cuenta de resultados… no son lo que gobierna la vida de una organización empresarial, ni tampoco la vida de sus personas.

Al contrario, las organizaciones de ner group están evidenciando con hechos y números que los proyectos empresariales tienen timón y timoneles propios, ideas propias y músculo propio. La respuesta del mercado es una influencia importante en la marcha de una organización, ahí tenemos el descenso de salarios que ha ocurrido en las organizaciones de ner group, al igual que en tantas otras. El mercado es importante, pero no es decisivo.

Los mercados que destruyen organizaciones pueden construirlas: organizaciones pasajeras, coyunturales. ¿Y a la inversa? ¿Pueden las organizaciones crearse mercados, crear su vida, decidir por sí mismas y de forma que sean beneficiadas todas las personas y la propia organización como entidad, además del mercado?

Merece la pena dejar estas preguntas en el aire y dedicar nuestro pensamiento, aunque solo sea por unos minutos, a esta posibilidad de evolución. Así te lo proponemos.

De lo que estamos seguros en esta página es de que no serán solo minutos lo que las realizaciones de ner group ocupen en la realidad económica actual y en la historia de estos momentos difíciles, sino páginas de innovación que sean realidades hoy y referencia para el futuro.

Para empezar, vemos no solamente los puestos de trabajo invariables, sino también unas perspectivas importantes de recuperación, como podrás leer en los enlaces que hemos compartido.

Hoy el título de nuestra página es «Experiencia compartida» y parece que no hemos hablado nada del tema. Sin embargo, ha sido protagonista implícito, porque los proyectos con el nuevo estilo de relaciones se basan en todas las personas, no en los mercados. Todas las personas tenemos experiencias que aportar y podemos compartirlas cuando disponemos de oportunidades.

¿Hay oportunidades para las personas en la cultura jerárquica? ¿Hay capacidad para ver las posibilidades que suponen las personas para una organización? Donde falta esto, puede ser porque estamos orientados al corto plazo y no tenemos capacidad para compartir experiencia, ni siquiera para crearla. En definitiva, porque no haya proyecto.

Dicho de otra forma, con estos dos párrafos de Koldo Saratxaga en su libro Un nuevo estilo de relaciones. Para el cambio organizacional pendiente:

A las personas ―portadoras de conocimiento, de ilusión, de pasión y de capacidad creativa, como seres superiores que son― no se las puede tratar como a los recursos tecnológicos, financieros o materiales. Estos últimos deben ser estrujados a corto plazo ya que su valor se deteriora con el paso del tiempo. Sin embargo, el valor de las personas que disponen de oportunidades, para sí mismas y, por tanto, para la organización, aumenta con la experiencia, con el tiempo.

Personalmente, me niego a continuar usando los términos de puro corte material acuñados en el pasado como: «recursos humanos», «capital humano», «activo», «gestión de personal»... cuando nos referimos a las personas. Son maquillajes que no nos permiten ver más lejos de una gestión basada en la competitividad y los resultados a corto plazo. Es decir, más de lo mismo.









lunes, 21 de marzo de 2011

«Un proyecto común = Un éxito compartido» (2)


Bienvenidos, ongi etorri! Y gracias por acompañarnos en dar también la bienvenida a una nueva semana.

Hoy habíamos elegido para compartir el tema del lunes pasado, cuando dedicamos nuestra página a la zona «cero», a lo que resumen estas palabras: «un nuevo estilo de relaciones». Hemos cambiado de idea, pensando en por qué habíamos elegido compartir la zona cero del NER.

Lo consideramos el mejor resumen del libro de Óscar —cuya referencia ves ahora ocupando nuestra cabecera—. De forma gráfica podemos seguir en sus páginas el choque entre la organización jerárquica y el nuevo estilo de relaciones. La experiencia cotidiana de una empresa jerárquica, en la convivencia y la actuación de las personas, desde el egoísmo que veta el trabajo en equipo hasta la comodidad para no interesarse por el futuro, pasando por la ambición de corto alcance, limitada al presente, etc.

Y hoy estamos pensando en que el trabajo es el lugar en el que pasamos muchas horas de nuestra vida y en que es muy corriente verlo asociado a experiencias y sentimientos negativos, de toda índole, desde personales hasta familiares, pasando por económicos, profesionales, etc. Casi todas las personas queremos que las cosas vayan bien a nuestro alrededor, en la familia, en el trabajo, etc. Y en esta página no somos una excepción. Queremos que todo vaya bien y que no existan esos motivos laborales y económicos para la infelicidad y el fracaso de organizaciones, familias y personas. Esto es un gran aliciente para compartir aquí el nuevo estilo de relaciones, deseando e intentando que la energía de personas y organizaciones pueda actuar libre de trabas y cortapisas de una malentendida cultura organizativa que en realidad es un planteamiento primitivo y ligado a la ley del mínimo esfuerzo, organizativamente hablando:

Continuamos con un tipo de organización creada cuando el ser humano sustituyó a los animales. Es así de crudo. Pero es verdad.

Lo más preciado que tenemos en las organizaciones son las personas y debemos ejercitar la habilidad de obtener lo más valioso de ellas, que no es ni su fuerza física ni su capacidad de obedecer y repetir tareas.

Si existieran recetas infalibles y dispusiera de ellas, creedme que dedicaría mi vida a repartirlas gratuitamente, pues nada me haría más feliz.


El NER, el nuevo estilo de relaciones, se propone desde esta página como el horizonte de una realidad posible, entre otras. Lo proponemos como realidad que sustituya a la que ahora no nos da las respuestas de bienestar y desarrollo a las que aspiramos.

¿Es que al aceptar el nuevo estilo de relaciones todas las personas experimentamos una transformación y pasamos de inmediato a saber trabajar en equipo, a ser transparentes, responsables, etc.? La posible respuesta a esta lógica pregunta es lo que nos ha llevado a cambiar de tema y a elegir «un proyecto común = un éxito compartido», el final del esquema del NER.

En este final encontramos que, antes del éxito que todas las personas deseamos, está el «proyecto común». El nuevo estilo de relaciones empieza cuando todas las personas consideramos y expresamos con nuestro voto que este estilo nos va a aportar los medios para alcanzar lo que queremos. No empieza cuando cambiamos o somos de una forma determinada, empieza cuando nos decidimos a cambiar y esta decisión nos lleva al compromiso personal y a la solidaridad con el compromiso de todas las demás personas del proyecto.

Así pueden sentirlo todas las personas de un proyecto, y lo leemos, por ejemplo, en la experiencia de Óscar, en el libro que acaba de publicar.


Se trataba de uno de los cometidos que más me gustaban de mi trabajo: ayudar a coordinar la variedad de opiniones, emociones e intereses para poner todo al servicio de un proyecto común.


Sentirnos al servicio de un proyecto común es el principio del cambio y también el principio del éxito. No es necesario esperar a que el mundo cambie, o lo hagamos nosotros o la organización. Todo empieza por decidir aceptar el compromiso de un proyecto y por tener en cuenta el compromiso con el mismo de las demás personas de la organización.

Con decisiones y coherencia arranca nuestra semana, y esperamos que sea el comienzo de un éxito compartido.









viernes, 18 de marzo de 2011

«Continua sensación de siembra» (4)


«Continua sensación de siembra»… ¿Qué es? Podríamos empezar enlazando con nuestro post de la semana pasada dedicado a «Perspectiva de futuro», cuando visualizábamos que el futuro existe, aunque opciones como la de vivir el momento no lo tomen en cuenta.

De una forma parecida, la «Continua sensación de siembra» del nuevo estilo de relaciones empieza por «despertarnos» a la realidad de que todo aquello que hacemos las personas tiene sus consecuencias, produce unos resultados, un fruto.

Dicho de otra forma y con el ejemplo de Urgola Hermanos, lo leemos escrito por Miguel Bernar, en las líneas finales de su prólogo para el libro de Óscar García Cuando la propiedad no quiere ceder el poder:

Estoy seguro, tal y como comenta Óscar en varias ocasiones en su libro, de que aquello que se siembra da su fruto tarde o temprano y, por ello, muchas de las personas que han pasado por esta experiencia recordarán este episodio como algo ilusionante, quizás hasta tengan la oportunidad de aplicarlo en otro sitio. Estoy seguro también de que muchas de las personas que trabajan en Urgola Hermanos sentirán el orgullo de haber intentado hacer algo muy diferente y apasionante.


El NER nos mantiene despiertos a la realidad de los frutos, las consecuencias y los resultados, y sobre todo nos abre los ojos a la gran oportunidad que esto representa. La «Continua sensación de siembra» nos invita a ser protagonistas del futuro ya desde el presente. En resumen, sembremos semillas de las que pueden dar buen fruto, por un lado, y no resolvamos el presente a costa de destruir el futuro, por otro lado.

La «Continua sensación de siembra» del NER nos permite aprovechar y crear oportunidades desde en las situaciones del día a día hasta en la visión de la organización.

Muy cerca tenemos la visión de Koldo Saratxaga al crear K2K emocionando, este aspecto que refleja en su libro sobre el NER:

De esta manera, decidí añadir otro periodo a mi vida profesional y colaborar con aquellas organizaciones que estén dispuestas a afrontar el futuro situando al conjunto de las personas en igualdad de oportunidades ante el reto de esta nueva época que toca vivir.


Además de estas decisiones que guían toda una vida, en nuestro día a día también hay oportunidades para no perder la sensibilidad por sembrar, como esta experiencia que Óscar recoge en su citado libro:

Tras discutir acaloradamente cada una de las opiniones expresadas, se acordó por una amplia mayoría la presentación de la oferta en cuestión. He de reconocer que este resultado no supuso ninguna sorpresa para mí. Tal y como expresa un reconocido refrán, se recoge lo que se siembra. Y las personas respondieron de la misma forma en la que fueron tratadas: con responsabilidad e inteligencia.


En la visión de la organización, en la convivencia entre sus personas… y también en garantizar el éxito de los esfuerzos, la «Continua sensación de siembra» es una buena sensibilidad para cultivar, con frutos de tanto interés como los que describe Jabi Salcedo en El éxito fue la confianza:

La polivalencia requiere también constancia, ya que es un proceso de siembra durante mucho tiempo y en el que no se cosecha sino años más tarde. Éste es otro gran problema de las organizaciones que buscan resultados a demasiado corto plazo puesto que la polivalencia es una inversión de futuro. En muchas ocasiones, no se acometen procesos de este tipo porque se van a necesitar dos o tres años de aprendizaje y parece que algo así es excesivo, cuando, en realidad, quizá los conocimientos adquiridos pueden ser aplicados por la persona durante décadas.


Lo anterior describe otro aspecto revolucionario en la línea sencilla y silenciosa de K2K. Mientras la cultura imperante es la de la prisa, el «lo quiero ya», el nuevo estilo de relaciones piensa en inversiones de futuro, también cuando estas inversiones requieran dejar de cosechar «ya» lo que querríamos, si ello significa renunciar a una parte importante del futuro.

En definitiva, ser coherentes con la sensibilidad de sembrar requerirá de nosotros algunas veces decidir y realizar lo que no nos gusta: en relaciones, trabajo, remuneración, etc. También lo encontramos en las páginas del libro de Óscar, a propósito de un cometido de trabajo que una persona no desea asumir:

Si cada uno de nosotros sólo hace lo que le gusta… poco futuro tenemos. Supongo que a lo largo de tu vida habrás tenido que hacer muchas cosas que no te agradaban en exceso, pero has acabado por realizarlas al considerarlas necesarias o beneficiosas. No te imagino contestándole al médico, ante un diagnóstico de una apendicitis, que te niegas a operarte porque no te gustan los hospitales.


Y con esta idea concluimos hoy nuestra página, en vísperas del fin de semana, que te deseamos sea fructífero en descanso y en alguna oportunidad para sensibilizarnos con la siembra de futuro y sus cuidados.

¡Hasta el lunes! Asteburu on! ¡Buen fin de semana!









miércoles, 16 de marzo de 2011

«Clientes y proveedores integrados · Bezero eta hornitzaile integratuak» (2)


En el mundo empresarial tenemos relaciones con: las personas en el ámbito interno, los colaboradores externos, los clientes y la sociedad en general. Y, por muchas tecnologías de las que dispongamos, sólo unas adecuadas relaciones humanas entre todos ellos contribuyen al mayor éxito en el tiempo.


Egun on y muy feliz miércoles! Hoy empezamos, como ves, desafiando a la tecnología punta y a los medios técnicos en vanguardia. La semana pasada, uno de nuestros eguneros estaba dedicado a la innovación, a la libertad organizativa que consigue el nuevo estilo de relaciones para que todos los átomos de una organización sean innovadores, y no sólo el área técnica y la tecnológica. Libertad en la organización o, lo que es lo mismo, libertad en las personas que, al unirse, «crean» una organización y, entre todas, pasan a «ser» la propia organización.

La idea del nuevo estilo de relaciones que compartimos hoy nos hace pensar otra vez en que las personas son la base de un proyecto, empresarial y de todo otro tipo. Tanto las máquinas como los demás recursos materiales, edificios, fondos financieros, etc., son materia inerte, y quienes deciden, administran, aplican, inventan, etc. siguen siendo lo más importante en la empresa, lo que constituye su aliento vital y su alma: sus personas.

En todas partes hay personas, todo proyecto empieza gracias a una persona al menos. Por eso estás viendo que el cambio organizativo que propone K2K emocionando es asumido por organizaciones tan diversas en tamaño, actividad y trayectoria. Todas tienen en común ser proyectos compartidos por personas.

Pero no solamente somos personas los integrantes de la organización, también trabajamos para personas, a quienes nos referimos como «clientes», igual que nosotros que les servimos somos «organización». Si somos personas y vemos personas a nuestro alrededor, hay decisiones y actuaciones coherentes con ello; por ejemplo, esto que detalla Koldo en su libro sobre el nuevo estilo de relaciones:

Necesitamos crear entornos en los que se comparta y respete la verdad. No tendremos un buen ambiente laboral si no consideramos y respetamos a sus participantes. Una buena relación yo-tú se consigue diciendo la verdad sobre lo que se está haciendo. Y esto debe hacerse tanto con los compañeros como con los clientes y los proveedores.

La verdad es el fundamento de la confianza y la confianza resulta indispensable para que las actividades interpersonales sean realmente efectivas.


Este programa representa un cambio radical respecto a lo que es usual y ¡qué diferente sería la relación cliente-organización, organización cliente! Se parecería a una relación de años como esta que nos recuerda Koldo:

El cliente es un bien al que hay que cuidar. Diría más: mimar. Cada vez son menos los clientes basados en las relaciones de amistad o de años. En la confianza sí, pero en la confianza de que se cumplirá lo acordado.


Mimar al cliente... aunque no sepamos qué es, o cómo hacerlo en concreto, seguramente a todos nos suena a tener clientes satisfechos con los que mantener una relación larga y de evolución para ambas partes.

¿Cómo se mima al cliente en el nuevo estilo de relaciones? En algún egunero hemos recordado la idea de Koldo Saratxaga que gusta a los estudiosos del marketing empresarial: no queremos ser esclavos del cliente, sino estar en continua relación con él.

Ya ves cómo se va conduciendo el tema: con personas y relaciones. Más en concreto, la propuesta a continuación puede servir para cuidar el gran bien que es cada cliente, en el entorno de dificultad en el que nos encontramos actualmente y continuaremos estando; también la estamos leyendo en Un nuevo estilo de relaciones. Para el cambio organizacional pendiente:

El siglo XXI nos está llevando a otro tipo de escenarios. Por tanto, las relaciones de siempre, en los entornos de siempre, con los estilos de siempre, no son el futuro.

Necesitamos ampliar nuestro campo de acción, necesitamos personas con más experiencias y conocimientos internos, con una relación mucho más transversal con el total de nuestra organización, con una visión de conjunto del proyecto global, con un sentimiento de pertenencia al conjunto y no a un departamento aislado, y que sientan la necesidad de la ayuda de las demás personas para lograr la fidelidad del cliente como objetivo final.

Esto es lo que llamaría integrar al cliente: hacer que el conjunto de la organización, el máximo posible de personas, se sienta parte activa, se sienta necesaria para la satisfacción del cliente.


Una propuesta refrescante y con bastantes dosis de sorpresa, pues en lugar de seguir la ruta común de atraer al cliente a la organización —con lo que la organización se colocaría en el centro de gravedad—, lo que propone el NER es el camino inverso: acercar la organización al cliente. El camino de abrir los ojos para ver que al final del trabajo hay otras personas que a las que les va a servir para sus metas el resultado de nuestro esfuerzo, ilusiones, experiencia, superación...









lunes, 14 de marzo de 2011

«Un nuevo estilo de relaciones» (3)


Ongi etorri, bienvenidas y bienvenidos a una nueva página del «hoy», el «gaur egun» de K2K emocionando! Ayer 13 de marzo, conocíamos en las páginas de Noticias de Gipuzkoa el nuevo libro que da continuidad a la andadura editorial de K2K. Escrito por Óscar García, se titula Cuando la propiedad no quiere ceder el poder. De nuevo un día 13 ha sido elegido para compartir un momento señalado, ya que este número tiene el especial significado para K2K de corresponderse con el de los elementos —valores e ideas— del nuevo estilo de relaciones. Y de nuevo, Koldo Saratxaga y su equipo comparten con la sociedad a través de la prensa; no podemos por menos que recordar la presentación en sociedad de gbe-ner elkartea, cuando Koldo pedía a las personas de los medios allí presentes: «ahora os toca a vosotros transmitirlo a la sociedad». Repetidas veces nos encontramos con esta mención de Koldo sobre el papel decisivamente constructivo de la prensa y de los demás medios de comunicación.

¿Qué contiene este nuevo libro de K2K? Lo primero que verás en cuanto lo abras es que se trata de una experiencia que Óscar narra en primera persona, como responsable, desde K2K, de coordinar un proyecto empresarial, contando con el asesoramiento de todos los demás del equipo —Ainara, Joana, Koldo, Jabi, Pablo, Peio—. De esta manera, es una narración de hechos reales, vividos por el autor, por Óscar, lo que supone un formato novedoso dentro de los libros «de empresa». A través de las páginas, se desarrollan diálogos entre las diferentes personas, se narran acontecimientos y se da cabida a los sentimientos y los pensamientos de Óscar.

También desde la primera página es patente el estilo sencillo y llano que hace posible una grata experiencia de lectura, empezando por el prólogo de Miguel Bernar, coordinador del Proyecto Walter Pack, continuando con la Introducción a cargo de Koldo y ya adentrándonos en las páginas escritas por Óscar. Un estilo que estamos viendo casi como un aire «de familia» en las personas del nuevo estilo de relaciones, NER.

Y ya metidos ahora en nuestro día a día de este modesto espacio —de esta página web— que es uno de los lugares donde K2K comparte el nuevo estilo de relaciones, este libro es una oportunidad preciada para comprender que las relaciones son la vida de un proyecto, en este caso empresarial. Así, vemos en estas páginas que el proyecto protagonista —nombrado como Urgola Hermanos, de forma ficticia— nace y se impulsa gracias a la relación entre el emprendedor, que tuvo la idea germinal, con las personas que le ayudaron a ponerla en el mercado y con la parte de la familia que dio fuerza a su arranque; por la misma ruta, se fueron sumando más personas que, según el planteamiento de la empresa jerárquica, iban conformando la consabida pirámide de: propiedad – dirección – empleados.

Y llegó un momento clave en la trayectoria de todas estas personas unidas en una pirámide, un momento semejante al que habrán experimentado, y atraviesan ahora mismo, muchas organizaciones empresariales: el verse con bastantes posibilidades de su final. La reacción es recurrir al gurú conocido por reflotar empresas al borde del naufragio. Este clima interno en el Consejo de Administración de Urgola Hermanos, su elección de soluciones para —consciente o inconscientemente— acomodarlas a su deriva, podemos verlo a través de estas líneas de Koldo Saratxaga en su introducción del libro:

Por parte de K2K, Óscar lo tenía claro, éramos conscientes de que ante el pánico de los resultados que se estaban produciendo, un miembro del consejo pudo convencer al resto de que Koldo Saratxaga demostraba ser un seguro de futuro de cara a los resultados. Por ello, nosotros insistimos durante meses en que nuestra colaboración suponía un cambio organizacional y relacional que debían interiorizar. Sus temas del pasado, sus muchos años de convivencia forzada, acuerdos y desacuerdos, eran más fuertes que su situación empresarial, sobre la que no todos tenían el mismo conocimiento y capacidad de análisis. También es comprensible que es muy duro, y más si estas jubilado, ver cómo en pocos años se te pueden ir los beneficios de mucho tiempo.


Si estamos de acuerdo en que las relaciones dan vida a un proyecto, porque lo hacen nacer y van sosteniendo su trayectoria, no es difícil visualizar que dependiendo de cómo sean las relaciones así será lo que aporten. Y según los sentimientos y las ideas que las sustenten, las relaciones serán de una forma u otra. K2K proponen y confían en relaciones basadas en las personas y guiadas por valores como la confianza, ideas como el trabajo en equipo y una perspectiva de futuro que deja que la tierra se oxigene, pensando en que tiene que dar muchas cosechas. Es la propuesta que encontramos en K2K emocionando para Urgola Hermanos, el nombre ficticio de esta organización empresarial a la que Óscar aporta toda su energía para acompañar en su cambio organizativo a ser un proyecto basado en las personas. Una propuesta que no quisieron aceptar quienes tenían en su mano hacerlo: el Consejo de Administración que además acaparaba el poder decisorio en materia de gestión. Todas estas personas eran la pieza clave que mantenía la cultura jerárquica.

Por todo esto, el libro Cuando la propiedad no quiere ceder el poder es un buen retrato del choque que se produce entre la cultura imperante y el nuevo estilo de relaciones, NER, choque que en este caso se resuelve con la decisión a favor de la cultura imperante, tomada unilateralmente por quienes la promueven y fundamentan: la propiedad.

La experiencia de K2K en Urgola Hermanos movilizó las ilusiones y los esfuerzos de quienes hasta entonces habían estado confinados al lugar de «mano de obra». Dejó su fruto en los resultados que fueron produciéndose y hoy también sigue dejando fruto en este libro que compartimos con ilusión, pensando en aportar más posibilidades de cambio con el nuevo estilo de relaciones.

La dedicatoria que Óscar ha escrito en su libro te puede dar una idea del estilo cercano y del contenido de experiencia que comparte. Con ella terminamos hoy nuestro egunero y te deseamos muy feliz lectura.

A mi abuelo Damián, Tito, porque sabía, hace ya más de 60 años, que lo más importante de las organizaciones eran las personas, y a mis hijos, Iker y Oihan, albergando la esperanza de que puedan experimentar en primera persona las ideas del nuevo estilo de relaciones (NER).









viernes, 11 de marzo de 2011

«Perspectiva de futuro» (4)


¡Vaya tema difícil! El futuro. A veces, nos gustaría conocerlo, ¿verdad?, pensamos en él como si fuera un enigma que escapa a nuestras posibilidades de influencia; en esta línea, hay personas que recurren a videntes, tarotistas o astrólogos, personas incluso relevantes en la vida política, económica, etc. que no toman una decisión importante sin consultar a su vidente de cabecera.

Otras veces el futuro es una meta que deseamos lograr. Entonces, planificamos para conseguir el resultado apetecido, un ejemplo de esto puede ser el horario que nos hacemos para el día: a tal hora, tal cosa, aunque también dentro de las distintas franjas de horario, si tenemos dudas de lo que dará de sí el tiempo, nos ponemos prioridades: tal cosa es imprescindible hacerla hoy, en cambio, tal otra puede quedar para mañana.

Otras metas no son tan precisas como la de recoger a los niños a la salida del colegio, o la preparación y asistencia a una reunión, etc. Por ejemplo, un buen día, nos damos cuenta de que tenemos aptitudes para dibujar, o para cuidar unas plantas especiales o para jugar al baloncesto, etc. y nos decidimos a desarrollar esas aptitudes. No sabemos adónde llegaremos, si seremos Michael Jordan o si ni llegaremos a federarnos, pero vamos a emprender el camino con la meta de aprovechar el talento que tenemos y planificando, ahora sí, lo que vamos a hacer y cómo para conseguirlo.

Estas diferentes perspectivas sobre el tiempo por venir, y otras que tú podrías aportar, las manejamos todas en nuestro día a día, o podemos manejarlas. En un buen porcentaje, el futuro escapa a nuestras posibilidades, y en otro porcentaje no, porque podemos asumir con cierta garantía que nos aproximaremos a la meta elegida si ponemos los medios adecuados. La cuestión estaría en encontrar el equilibrio entre no querer contar con el porvenir en nuestro día a día, porque no nos sentimientos dueños de él —y entonces dejarnos llevar por el viento de cada momento—, y pensar que nuestro poder llega a tanto que el futuro será al pie de la letra de los cálculos y planificaciones que podamos hacer.

Así que es una excelente imagen la idea de la siembra que comparten todos en K2K emocionando, en sus charlas para toda persona que les escucha, y en su actividad de asesoramiento y liderazgo organizacional, para las organizaciones que se encuentran en la familia del nuevo estilo de relaciones, NER.

Vamos a verlo en estas líneas, porque nos pueden servir para formarnos la idea de nuestro propio futuro, en cualquier terreno, no sólo en el trabajo, también en la familia, en las aficiones personales que mencionábamos antes, etc. Son unas líneas de Un nuevo estilo de relaciones. Para el cambio organizacional pendiente, libro, como sabes, escrito por Koldo Saratxaga:

Sembrar y plantar son actos anteriores a la cosecha para los que se requieren conocimientos, visión en el tiempo, preparación, mimo, paciencia, cuidados...

Es muy importante pensar con visión de futuro, siendo conscientes de que la naturaleza tendrá un papel decisivo en el éxito de la cosecha. Pero, a igualdad de condiciones naturales, a igualdad de mercado, de producto, de competencia, de imprevistos, es un hecho que algunos triunfan más que otros.

Si comparto la siembra, es decir, si hemos trabajado y preparado juntos la tierra para la campaña, si hemos analizado qué, cómo y cuándo sembrar, si hemos previsto qué queremos o podemos obtener de esa semilla, si, entre todos, hemos hecho un seguimiento cuidadoso de la evolución, está claro que será más fácil analizar y sacar conclusiones de qué ha pasado y aprender para mejorar en el año siguiente.

La vida de la naturaleza es un ejemplo de equilibrio entre la pasividad ante el futuro y la ilusión de controlarlo: se plantan las semillas, se cuidan y al final la cosecha puede arruinarse por una tormenta, ser mediana, buena o muy buena.

Te deseamos muy buen fin de semana. Asteburu on!









miércoles, 9 de marzo de 2011

«Innovación permanente» (4)


Si yo pudiera, quitaba del diccionario la palabra innovación y desde ahí empezaríamos a construir.

Es fundamental para caminar día a día, para estar con la suegra, para estar con los amigos, para estar en una organización empresarial, entender que cada persona es diferente y todos los días diferentes. Basta ya de procesos y de procedimientos que uniformizan a las personas, porque por ese camino no hay nada que hacer, más de lo mismo.


Innovar, innovación no dejan de repetirse a nuestro alrededor y con tanta repetición es posible que nos formemos la idea de que somos innovadores y que la innovación forma parte de nuestro día a día. Pero no parece que sea así, se lo escuchamos decir a Koldo en la charla en la última jornada Forokoop, en Mondragón, de la que hemos tomado la cita con la que empezamos hoy. En concreto en el aspecto organizativo de las personas, empresarial y de todo tipo, no vemos que las cosas se hagan de forma muy diferente a como se hacían hace un siglo. Hay cambios en lo más superficial, por ejemplo, siguiendo modas de palabras y otros aspectos de expresión, como la misma palabra innovación, que es tan repetida. La innovación suele quedar limitada al producto, a la innovación técnica y tecnológica.

Como ya es conocido que Koldo es persona de propuestas y realidades, y no de contemplar las situaciones, nos propone pensar en la diversidad de las personas. De esta forma, podemos convencernos de que los procesos y procedimientos con los que se cree tener todo controlado no son la respuesta más adecuada a la realidad, cuando esta realidad se caracteriza tanto por una extrema diversidad como por estar en cambio continuo.

También dice Koldo otra idea en esta charla que es muy gráfica para describir la desorientación generalizada en este terreno de la innovación, en contraste con lo mucho que se habla de innovar.

No hay dos personas iguales y tenemos las organizaciones llenas de gente preparada para que luego el uno haga lo mismo que el otro.

Esto ocurre en todos los niveles, pues las organizaciones quieren personas muy formadas en su actividad, con experiencia, cualidades y capacidades. Y todos estos requisitos se solicitan con la finalidad, a efectos prácticos, de asegurar que el candidato elegido es idóneo para responder al «ordeno y mando» de unos directivos y de unos procesos y procedimientos. Unos procesos y procedimientos ya establecidos por terceras personas y que, por lo tanto, no tendrán en cuenta lo que las personas son y pueden aportar de forma individual. Y también procesos y procedimientos que no se modifican apenas y se mantienen durante mucho tiempo, tanto tiempo que se convierten en permanentes, tal y como manifiestan expresiones que todos escuchamos corrientemente, como, por ejemplo, «esto siempre se ha hecho así aquí». Y, mientras tanto, todo cambia a nuestro alrededor y a veces a una velocidad que se describe como «vertiginosa».

¿Cómo ser innovadores?

Todas las personas son creativas, todas son emprendedoras. Si las personas tuvieran libertad, serían innovadoras. Basta ya de procesos y procedimientos que uniformizan a las personas, porque por ese camino no hay nada que hacer, más de lo mismo, permitidme que lo denuncie así, porque he dedicado mi vida a ello, veinticuatro horas al día, y no se puede tratar a las personas como se las trata, por eso no son libres. Pero es que el problema viene de más atrás, viene del modelo educativo.

Esta es la propuesta del nuevo estilo de relaciones, NER: libertad. La libertad para las personas dentro de las organizaciones. Una propuesta que choca de frente con la sociedad que tenemos, incluidas todas sus creaciones: empresas, instituciones educativas, etc., como afirma claramente Koldo en esta charla que nos ha inspirado hoy la página:

La palabra libertad está casi prohibida en la sociedad en la que estamos.

¿Cuál sería la realidad que crea el nuevo estilo de relaciones en sustitución de la que tenemos? ¿Cuál es el reto que asumen las personas y las organizaciones con el NER?

Una organización más circular, más de discusión, más de creatividad, más de comunicación, más de sentimientos, más de valores… Y para eso que los niños desde pequeños, desde los 4, los 6, los 8 años, aprendan esto: reciban cosas, las discutan, aporten lo suyo y sean creativos desde pequeños, que estén en permanente creatividad. ¿Por qué? Porque son creativos, porque los humanos somos todos creativos.

Amigas y amigos de esta página, hoy como siempre, al compartir aquí lo que aporta Koldo Saratxaga, lo que supone el NER, nuestro deseo es que sirva para que cada persona que sea más protagonista. No hace mucha falta decir esto, ya que a la vista está que lo compartido son propuestas para hacerlas realidad, no ideas para colocar en un pedestal y admirar a quien las expresa. Son ideas, sentimientos y realidades que quieren servir, si tú también lo quieres, para que todas las personas contemos cada vez más en nuestra sociedad.

¡Hasta el viernes!









lunes, 7 de marzo de 2011

«Transparencia, confianza y generosidad» (3)


Hoy empieza la semana y con ella un tiempo de aproximadamente cinco días dedicados con bastante intensidad a lo que llamamos trabajo. Tenemos tiempo por delante, lo que también significa una oportunidad para realizar los retos que queremos alcanzar.

Con relación a esto, y al preparar hoy en nuestra página, nos hemos encontrado una nueva noticia de la participación de Koldo Saratxaga en la segunda edición del congreso mundial Mujeres en el Mundo Liderando el Milenio. La foto y el titular eran de Koldo, si bien la noticia abarcaba la jornada empresarial, con la participación también de Joan Antoni Melé, Myrtha Casanova y Adolfo Ramírez, y de la jornada final, con Vicente Simón, Eckhart Tolley y Tich Nat Than. El titular es esta idea de Koldo:

La visión sin acción se convierte en un sueño.


Al hablar de oportunidades se piensa muchas veces en las oportunidades para una persona. Así lo vemos en la cultura jerárquica, donde se trabaja para el jefe, no para el cliente, y las llamadas «oportunidades» son las de convertirse en «jefe» y más «jefe». De esta forma, en la cultura jerárquica existe este gran desequilibrio en cuanto a oportunidades, ya que muy pocas personas pueden ser «jefes». Además, para aprovechar estas «oportunidades» la misma cultura jerárquica favorece relaciones de individualismo, egoísmo, tiranía, deslealtad, etc.

Pero las cosas están cambiando, de hecho, y aquí tenemos el nuevo estilo de relaciones, NER, por el que apuestan tantas organizaciones, y que nos lanza este doble reto en cuanto a oportunidades: oportunidades para una organización, que pasa a ser un proyecto, y oportunidades para cada persona, porque las organizaciones en el NER son proyectos basados en todas las personas.

Todo esto tiene que ver con el tema de nuestra página hoy, los tres valores que lees en el título, valores que se convierten en fuente de ideas en este nuevo estilo de relaciones en una organización. Las oportunidades están relacionadas estos tres valores, que pueden conducir a preguntas como ésta que hace Koldo en su libro Un nuevo estilo de relaciones. Para el cambio organizacional pendiente:

¿A qué empresario o ejecutivo no le interesa que su empresa tenga más conocimientos y, por tanto, más poder?


Además, estos valores inspiran una respuesta con ideas como estas, también de Koldo:

En mi experiencia, lo que determina la diferencia de cara al éxito son las formas de relación entre las personas, el tipo de convivencia y de participación que se construya, precisamente, sobre la base de sus diferencias naturales.

Por esto, tenemos que descubrir la manera de compartir el proyecto y de establecer su relación con aquello que a cada uno le interesa desarrollar.


Y es que empresarios y ejecutivos, por el lugar donde están colocados según la cultura jerárquica, siguen siendo la llave que puede abrir la puerta a un futuro diferente, o al futuro, sin adjetivos. De forma que la pregunta la hace Koldo proponiendo sustituir el ordeno y mando por el compartir. El nuevo estilo de relaciones es participativo.

Participación: tema del que tanto se habla, tantos cursos, seminarios, congresos, sesiones de coaching, etc. etc. y se sigue hablando y hablando. Continúa viéndose su necesidad y no tanto su realidad. El NER está cambiando esto, porque hace realidad la participación, y de la única forma en la que puede hacerse: cambiando la cultura jerárquica. Si bien cambiar es la única solución, el cambio puede hacerse de diferentes formas y el nuevo estilo de relaciones, NER, es una de ellas.

Para terminar hoy, también relacionado con este tema, vamos a compartir esta noticia que acabamos de encontrar en la web de Conaif (Confederación Nacional de Asociaciones de Empresas Instaladoras), sobre la conferencia de Óscar García en el Gremi de Lleida. Y la compartimos porque la persona que la ha escrito (no sabemos quién, no podemos citarla) hace una descripción de lo que se puede conseguir cuando se dan oportunidades a las personas, tanto en el nivel individual como para toda la organización:

La segunda jornada estuvo a cargo de Óscar García, miembro del equipo de Koldo Saratxaga en K2K emocionando. Más de una veintena de empresas instaladoras conocieron las propuestas de García bajo el titulo un «Nuevo Estilo de Relaciones» como una manera diferente de entender las organizaciones. Un estilo donde los valores, la responsabilidad, la creatividad y la capacidad de compartir son los pilares del éxito.

La propuesta de K2K emocionando va contra la cultura empresarial y organizativa establecida porque lo que propone es que la gente trabaje en equipo de verdad, que se comunique, tenga confianza, sea generosa y acepte y participe en un proyecto común, explicó García.

El conferenciante añadió que «la única forma de crecer y aprender es experimentando cosas nuevas y equivocándose, pero para eso hacen falta espacios de libertad y confianza, de información y transparencia. Para ser innovadores y eficientes, tenemos que hacerlo de forma inteligente y creativa, y por tanto esto sólo lo pueden aportar las personas. Estoy convencido de que esta crisis es el inicio de una nueva era y de un gran cambio cultural. Se ha iniciado la época del conocimiento, la época de las personas como pilar garante del futuro».


Quienes quieran refrescar lo que fue la conferencia cuentan con el artículo que Óscar ha publicado aquí. También aparece una reseña de la misma en el número más reciente de la revista de Conaif.

Y ya que hablamos del Gremi, hay que mencionar su reciente e-book, con introducción en catalán y castellano, Ja és divendres!, Ya es viernes, donde han reunido todas las tarjetas que desde hace tiempo envían cada viernes a su lista de correo deseando un buen fin de semana. Cada tarjeta contiene una idea, una cita tomada de un libro de una personalidad relevante en el mundo empresarial. Y entre sus páginas, o tarjetas, hemos encontrado estas dos ideas de Koldo, con las que os deseamos muy feliz semana y muchas oportunidades.

Hasta el miércoles.










viernes, 4 de marzo de 2011

«Orgullo de pertenencia» (2)


¿Por qué es especial y diferente el orgullo de pertenencia en el nuevo estilo de relaciones, en el NER? Algunos o bastantes de los amigos de esta página estarán familiarizados con esta expresión de «orgullo de pertenencia», que es corriente cuando se habla de la fidelización a una marca o a una «empresa». Ambas tienen como meta que las personas consumidoras de la marca o contratadas para trabajar se sientan diferentes de las demás precisamente por pertenecer al conjunto de quienes consumen o trabajan en estas firmas. Para ello, la marca o la empresa les proponen unas características que las personas exhiben o manifiestan, por ejemplo, un logotipo. Como resultado, además de diferenciarse expresando pertenencia, las personas forman un conjunto en cierta manera uniformizado.

El orgullo de pertenencia en el nuevo estilo de relaciones, NER, es diferente y de forma radical. No hay ninguna puesta en escena proponiendo a las personas ser de una determinada forma o adoptar algún rasgo uniforme.

Por el contrario, el nuevo estilo de relaciones se basa en todas las personas, cuenta con todas. Se basa en la diversidad existente entre todas, en las características que diferencian a cada una y en la aportación de cada una al proyecto común. Muy claro lo leemos a Koldo Saratxaga en su libro Un nuevo estilo de relaciones. Para el cambio organizacional pendiente:

Perdonad mi inmodestia, pero me creo capaz de liderar, de motivar a personas para que se sientan ilusionadas, incluso apasionadas, con eso que se llama trabajo basándome en las ideas que os he expuesto; pero, de verdad, no sabría cómo hacerlo si no hubiera manera de que vieran lo que logran al utilizar sus capacidades e ilusiones.

El orgullo y el éxito hay que alimentarlos con logros eficientes, cuando son parte fundamental de la continuidad y, por tanto, del futuro.


Y como es un sentimiento el orgullo por pertenecer a un proyecto basado en las personas con un nuevo estilo de relaciones, cada persona lo sentirá de forma diferente y le añadirá matices propios. Por ejemplo, Jabi Salcedo, en su libro El éxito fue la confianza escrito con Koldo, indica el orgullo por pertenecer a un proyecto con futuro. Se entiende aunque solo sea con ponernos en la situación contraria: un proyecto que echa a andar y al poco tiempo se hunde, que no llega a ninguna parte. Así lo describe Jabi:

Por el contrario, el Nuevo Estilo de Relaciones es un conjunto de ideas y de valores, en definitiva, una cultura, cuya base —su raíz fundamental— está en el convencimiento de que un colectivo de personas unidas por un objetivo común, con libertad, transparencia, honestidad, compromiso y responsabilidad, son capaces de encontrar un camino que les lleve a conseguir, compartir y sentirse orgullosos de un proyecto de largo plazo, de un proyecto de futuro.


Otra característica del orgullo de pertenencia que existe en el NER y no existe en otros lugares es que, debido a que consiste en un sentimiento, se tiene las 24 horas del día, no solamente al entrar en la empresa o el día que nos ponemos una camisa con un logotipo. Se tiene porque se siente, de forma natural y sencilla, al estilo de cada persona. También de esto trata Koldo en el libro mencionado y además atribuye la principal responsabilidad de este orgullo a los líderes de la organización:

Tú, como líder, como responsable, tienes que saber, te conviene saber, si las personas de tu entorno están orgullosas. Porque si lo están, lo expresan, lo transmiten dentro y fuera de la organización.


Por último, y sin querer agotar el tema, ya que volveremos a él, el orgullo de pertenencia en el NER motiva a las personas, las conduce a un panorama motivador de alcanzar metas, lo que significa que las aleja de sentimientos negativos. Esto no tiene precio, ¿verdad? Sobre todo en un mundo laboral como el actual donde hay tantos tóxicos para las relaciones. Así lo expone Koldo en su libro, y hemos elegido la cita porque nos conecta directamente con el fin de semana y el necesario descanso que nos solemos tomar en estos días:

He hablado de que las personas irradiamos energía cada día. Energía, equilibrio y salud que necesitamos recargar por medio de los siguientes cinco principales medios:

Una buena alimentación, un adecuado ejercicio físico, un buen dormir, un saber respirar y un pensamiento positivo.

Lo inteligente es canalizar esta energía que tenemos en desarrollar y realizar intereses compartidos y no en peleas internas. El setenta y cinco por ciento de las personas que cambian de trabajo lo hacen por el jefe. El absentismo por depresiones en el trabajo aumenta cada día. La falta de motivación en algo que supone ocho horas por cinco días de la semana acaba con las energías e ilusiones de cualquiera.

El orgullo de pertenencia aumenta la motivación y el interés por un logro superior.


¡Buen fin de semana! Asteburu on! ¡Hasta el lunes!









miércoles, 2 de marzo de 2011

«Conceptos económicos compartidos» (2)


Hoy esta idea del Nuevo Estilo de Relaciones se encuentra en armonía con la atmósfera económica que, en general, forma parte de la vida cotidiana en los días finales y primeros de los meses, con los cobros y los pagos que suelen realizarse en estas fechas.

Los conceptos económicos que tenemos hoy en nuestra página se refieren a las cifras que describen los aspectos más relevantes del funcionamiento económico de una organización. Por ejemplo, cuáles son los gastos fijos, cuánto han costado las compras, qué beneficio queda antes y después de pagar los impuestos, etc.

Reflejan la situación económica de una organización, empresarial o de otro tipo, y aportan una visión semejante a la que las personas tenemos respecto a nuestra economía personal.

«¿Para qué sirve que conozca yo estos conceptos económicos?», te puedes preguntar si eres una persona que trabajas en una organización y no tienes ninguna relación con las áreas de finanzas y de contabilidad. Incluso es posible que no te gusten los números y no te atraiga la idea de dedicar tu atención a este tema; «yo soy de letras», se dice a veces en son de disculpa.

Pero también la propiedad y la dirección de una organización se pueden preguntar «¿y por qué vamos a compartir esta información internamente con las personas?».

En el Nuevo Estilo de Relaciones, compartir los conceptos económicos tiene que ver directamente con las tripas de un proyecto, que consisten en que trabajamos mirando al cliente. El cliente es quien nos proporciona el salario porque es quien adquiere o contrata los bienes y servicios, y retribuye por ellos a la organización. Este pago es una parte del reconocimiento que el cliente otorga, motivado por su satisfacción con el servicio recibido.

Lo que la cultura jerárquica llama «jefe» —que se aposenta en despachos más o menos solemnes, aislados y ubicados en las zonas nobles de las instalaciones de una organización— en el NER es el cliente, con quien se pasa a tener una relación continua. Porque no es la propiedad de la organización la que remunera a las personas, ni el cuadro directivo, es el cliente, que es quien elige nuestros productos y servicios. Es fácil visualizar que si no hay clientes, no hay proyecto, no hay organización.

Por esto, uno de los primeros cambios que se hacen en una organización cuando llegan K2K a emocionarles con el NER es que aumenta sensiblemente el número de personas que están en contacto con los clientes, conociendo su realidad y sus necesidades. Además, la relación con el cliente se hace compatible con los intereses de la organización: «No queremos ser esclavos del cliente, sino estar en continua relación con él», afirma Koldo Saratxaga.

Y como el proyecto lo sacamos adelante entre todos, para implicarnos y conocer si lo que hacemos sirve para lo que deseamos que sirva, que es la satisfacción del cliente, es necesario estar informados de la marcha económica de la organización. Por esto es por lo que la propiedad y los directivos deben compartir los conceptos económicos, para facilitar con esta información que las personas puedan adoptar libremente la responsabilidad individual y en equipo del servicio al cliente.

En K2K se ocupan también, desde su experiencia, de conseguir que la información contable resulte clara, sencilla y asequible a todas las personas, incluidos quienes no están familiarizados con la misma.

Como buen remate de nuestra página, te invitamos a leer lo que escribe Jabi Salcedo en El éxito fue la confianza a propósito de nuestro tema protagonista de hoy. Son tres páginas aproximadamente del capítulo 2, el apartado 4 completo, que se titula «Compartir y comprender los conceptos económicos». Es una lectura que nos pone en camino de valorar más este aspecto como fuente de confianza entre las personas, motivación y eficiencia, además de predicar con el ejemplo la sencillez del equipo K2K al compartir con las personas el conocimiento económico de la marcha del proyecto.

Hasta el viernes, amigas y amigos de esta página.